En una opción política compuesta por hombres y mujeres libres y dirigida a quienes se sienten presos y se saben víctimas. Del sistema, de la explotación capitalista, de la intransigencia, de la insolidaridad, de la deslealtad, de la crítica destructiva, de la represión, de la precariedad...
Creo, en la igualdad de oportunidades entre todos los hombres y mujeres de la tierra. En apoyar y defender a los más débiles. En construir en lugar de parlotear y aparentar. En la autenticidad, en lugar de la apariencia.
Creo, en un sistema electoral de participación directa de los ciudadanos en los asuntos que les afectan. En la autogestión y en la economía social. En el cooperativismo y el sindicalismo. En el compromiso social. En el progreso y en la LIBERTAD.
Creo, en la política como SERVICIO al ciudadano. En un Estado para servirle, protegerle y garantizar sus derechos. En éstos, como consecuencia de sus obligaciones.
Creo en un Estado aconfesional, respetuoso con las creencias de todos, con especial sensibilidad con las que constituyen parte consustancial de nuestra Historia, nuestra cultura y nuestras raíces: el humanismo cristiano y la tradición católica. Sin fanatismo, sin imposiciones, sin inquisiciones.
Creo, en la nacionalizacion de la banca y de todos los servicios públicos (enseñanza, telecomunicaciones, sanidad, transporte, servicios sociales, vivienda y trabajo) garantizados para todos los ciudadanos. En el derecho a pensar y expresarse libremente, y crear y vivir como cada cual decida, sin más límite que el respeto a la libertad de los demás.
Creo en el derecho de los trabajadores a ser DUEÑOS de los medios de producción. En una reforma agraria que entregue la tierra a los agricultores que la trabajan. En la libertad de pensamiento, de opinión, de acción y de omisión. Creo en el espíritu de superación y de lucha. Creo en la FUERZA de la VOLUNTAD humana.
Creo en la libertad de expresión, la libertad de reunión, la libertad de asociación, la libertad religiosa, la libertad sexual y el pluralismo político.
Creo en el derecho a la vida y a la integridad física y moral, sin que, en ningún caso, persona alguna pueda ser sometida a tortura ni a penas o tratos inhumanos o degradantes. Creo en la familia como célula básica de convivencia humana.
Creo, en el derecho al honor, LA DIGNIDAD, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen. En el derecho a elegir libremente la residencia y a la circulación de bienes y personas por donde le plazca a cada uno. Creo en el derecho a entrar y salir libremente de cualquier sitio, sin más limitaciones que las de respetar las leyes, las normas, la cultura y las creencias de allá donde se vaya. Y sin que el mismo pueda ser limitado por motivos políticos o ideológicos.
Creo en el derecho a expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción.En el derecho a la producción y creación literaria, artística, científica y técnica. A comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión.
Creo en la existencia de la nación española como agregado de voluntades y como fruto de un proyecto común. Como alma del pueblo que habita su territorio, RESULTADO DE UNA FEDERACIÓN DE HOMBRES LIBRES. En los valores humanos de la Verdad, el Bien y la Justicia. Creo en el derecho a la autodeterminación de los pueblos y de los hombres oprimidos, sin que ello implique romper nada de lo ya creado como consecuencia de una Historia secular común y un mismo destino voluntariamente elegido.
Creo en el derecho a un trabajo y una vivienda dignas. En el derecho a la seguridad y la paz, como consecuencia siempre de la JUSTICIA.
Creo en el derecho a la rebelión contra la tiranía, la represión y la injusticia. CREO EN EL DERECHO A LA LIBERTAD.

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