¿QUÉ PASARÍA SI APLICAMOS EL ART. 155? ¡¡¡NADA!!! (CARLOS MARTÍNEZ-CAVA).
Todavía recuerdo el miedo que se quiso extender cuando se llevó a cabo la ilegalización de Batasuna. Entre mucha buena gente se propagó casi que, aquello, podría ser el inicio de terribles hechos y confrontaciones civiles. ¿Y? No paso nada. Fue toda una victoria del Derecho impulsado por una decisión política a la que no le tembló el pulso -en lugar de auspiciar y tapar el GAL, como sí hicieron otros-.
Me venía esto a la memoria ante las declaraciones altisonantes de un Montilla que parece querer emular a Juan Lapuerta (ya sabéis, ése que dice presidir el Barcelona F.C. y que le gustan las procesiones de antorchas a lo nazi más que las gominolas a un niño pequeño). Pues va Montilla y envía una carta a 201 entidades de esta comunidad española -sindicatos, patronales, universidades, incluso clubes de fútbol...- en lo que "dice" es un paso más en la vertebración de un frente «unitario» que dé respuesta a la sentencia del TC.
Sin esperar al fallo -posiblemente- cercenador del texto estatutario, Montilla reclama ayuda: «Si llega el momento en el que hay que dar una nueva respuesta política y cívica, clara y unitaria, estoy seguro de que Cataluña podrá contar con tu apoyo, de nuevo, y con el de la institución que representas».
Ni Tony Soprano lo haría mejor...
Yo ante esta fanfarronada, simplemente creo que un desarrollo y aplicación del artículo 155 de la Constitución que llevase a la suspensión de la Autonomía es algo que no provocaría absolutamente ninguna reacción más que la normalidad. Y que incluso, muchas voces que hasta ahora permanecen allí silentes por miedo o hartazgo, agradecerían que un Estado tomase las riendas en defensa, de una vez por todas, de la igualdad real entre todos los españoles. Esa que tanto cacarearon unos y otros y que, con tanto Estatuto se han encargado de que deje de existir.
