El Semanario "Libertad", del que fuera director Onésimo Redondo, salió a la calle por primera vez el 13 de junio de 1931, dos meses después de haber sido instaurada la Segunda República; Un régimen antinacional, levantado al amparo de la doctrina marxista.

Onésimo siempre tuvo grandes inquietudes sociales y este medio de comunicación escrito, constituyó una herramienta que pronto gozó con la adhesión de numerosos castellanos, en un momento histórico en el que primaba la exaltación de lo anti-español, lo anti-católico y lo anti-social. Fue una respuesta frente a la doctrina de la lucha de clases y la mal llamada justicia social, que actuaba hemipléjicamente en España a las órdenes de la izquierda, -así como versus la carencia de un verdadero movimiento de lucha revolucionaria-, que entroncada con la raíz hispánica, lograra hacer frente a los desmanes varios que se permitían en nuestra sociedad*.

*Aunque todo esto nos suene demasiado, hablamos de los años 30.

Encuentro más que interesante, en nuestra tarea de preservar la parte de la historia de España, que tanto empeño se toman los gobiernos liberaloides de turno en pleno siglo XXI en sepultar, honrando la figura de Onésimo en toda la extensión que sea posible, rememorar la tarea llevada a cabo por el periódico del que fuera director: el "Libertad". La aproximación a este medio de prensa escrita, no sólo la creo oportuna porque se trata de una publicación de Onésimo, no sólo porque los artículos emanan de la fuerte implicación político-social del que fuera apodado el "Caudillo de Castilla", sino también porque, nos avergüence más o menos reconocerlo, adecuándolos al contexto actual, los problemas que recogen, son de plena vigencia en nuestra Patria, habiendo transcurrido más de 70 años desde su publicación.

Porque esos escritos, nos reafirman en el punto de partida de una lucha, a la que todavía le quedan muchos renglones por escribir. Porque nos llevan, una vez más, a reflexionar sobre la penumbra en la que sigue nuestra Patria.

He aquí algunos extractos de esos artículos, acompañados de reflexiones actuales:

"LOS ENEMIGOS DE ESPAÑA. Artículo anónimo publicado en el número 3 del semanario ‘Libertad':

"(...) Una invasión de papel impreso, organizada, sin duda, por los enemigos de la Sociedad hispana, se ocupa, cada día con mayor ardor, en corromper las bases de nuestra subsistencia (...)

Una tiende a encender la guerra civil con sus campañas de odio político extremado. La otra quiere destruir a la juventud, haciéndola víctima del opio pornográfico.

(...) Ya que el Gobierno no defiende a la Nación, debe hacerlo la Sociedad, hoy con su repulsa y mañana con la creación del nuevo Estado hispánico. (...)"

"POLITICOCRACIA. Artículo anónimo publicado en el número 17 del semanario ‘Libertad':

"(...) Triste es que España, autora de pueblos y sembradora de rutas originales de grandeza, se encuentre dominada, ‘colonizada', a estas alturas del mundo, por la invasión anacrónica de esos supuestos dogmáticos precisamente en los momentos en los que su crisis universal sacude a las naciones con el estertor de una agonía que dará a luz nuevas formas. (...)"

Hoy como ayer, los medios de comunicación son un instrumento político, un obstáculo en definitiva, para la conservación de los valores intrínsecos a la españolidad, al servicio de un proceso globalizador, cuyas pautas las marcan un consumismo atroz y la exaltación de la incultura popular; Ambos instrumentos, permiten a los desgobiernos de izquierdas y derechas, la máxima manipulación del pueblo. Vivimos por y para el trabajo (más bien obsesionados por el dinero), ése que nos permita acceder a consumir cada vez mayor cantidad de bienes, que no siempre nos son necesarios, pero que, en medio de una competitividad inmoral que rige nuestra sociedad, se convierten en un instrumento imprescindible para nuestro buen posicionamiento social, en lo que se considera políticamente correcto, en este desorden mundial, desviándonos de otros valores genuinamente nuestros: el interés cultural, el espiritual - baluarte de la Hispanidad-, el social -donde nuestro amor al prójimo desaparece, borrado junto con los valores cristianos y en definitiva, escribiendo nuevas páginas de nuestra historia, en la que hemos pasado del Imperio Hispánico al Imperio del interés.

"A LOS SIN TRABAJO. Artículo anónimo publicado también en el número 3 del semanario ‘Libertad':

(...) El socialismo en el Poder, lo mismo en España que en Alemania o Inglaterra, comienza por traicionar su programa de socialización y desarticula el funcionamiento combinado de todas las fuerzas económicas por dar satisfacciones políticas, más que sociales, a sus afiliados (...)"

"TRABAJADORES, CONTRA EL MARXISMO. Artículo anónimo, recogido en el número 12 del semanario ‘Libertad':

(...) Con sólo un trimestre de gobierno socialista, la producción se ha detenido en proporciones trágicas y cientos de miles de obreros se ha quedado sin trabajo. (...)

¿Qué trabajador español no se subleva antes estas pérdidas de patrimonio nacional, ante ese río de millones que la política de los internacionales ha arrebatado a la producción y al trabajo?(...)

El socialismo, vacía las arcas del Estado, destinando grandes cantidades de dinero a subvenciones para el amplio espectro de partidos políticos que deambulan por nuestra Patria y para sus Fundaciones. El sistema se hunde, mientras con inversiones que en momentos puntuales, gozan del fervor social, buscan reputarse del apoyo de los ciudadanos. Pero siempre, el final es el mismo: la gestión económica del socialismo, hace aguas. La España de hoy, supera los cuatro millones de parados. Se nos vende como consecuencia de la crisis mundial, pero la realidad no se reduce sólo a ese factor: Somos el país que ha visto crecer en mayor número el paro en toda Europa. Somos un país que ha recogido históricamente, graves problemas económicos fruto de la incompetencia socialista, que busca el populismo defendiendo los intereses de los empresarios extranjeros por encima de los propios. Somos un país, al que se compra de cara a las elecciones, con promesas que auxilien problemas puntuales o contengan los problemas de siempre -véase si no la problemática que arrastra el Estado de las autonomías-, mientras una vez en el poder, lo que ocurre, es que vemos cómo no paran de aumentar los impuestos para poder hacer frente a un desgobierno, que no acaba de encontrar nunca, una fórmula que no haga sino enriquecer a los mandatarios a costa del pueblo, sin que su prosperidad personal, repercuta en un mejor funcionamiento del país, dejándolo legislatura tras legislatura, con los problemas de siempre.

Para colmo, la mal llamada democracia en la que sobrevivimos, hace en lo político, plenamente vigente aquella frase recogida en un artículo del número 14 de ‘Libertad', al decidirse en las poltronas de los politicastros, cuestiones importantes para la ciudadanía, con alianzas artificiales entre fuerzas, sin que a sus votantes se les pida parecer, a la par que olvidando promesas: Esas cortinas de humo con las que se ganan sus estupendos sueldos y sus posibilidades de numerosos provechos, de mano del desgobierno:

"EL DESASTRE PARLAMENTARIO. Artículo anónimo rescatado del número 14 de ‘Libertad':

(...) "La Cámara hace injuria diariamente a su origen democrático y traiciona el mandato del pueblo. No sirve alegar que esta Asamblea se ha elegido sólo para fines constituyentes. Aparte de que en este aspecto da, igualmente, muestras alarmantes de su frivolidad y lentitud (...)

Todo lo demás es fraude, traición; el pueblo aprenderá de nuevo la vieja verdad, tristemente olvidada, de que sus mayores males provienen de la inmoralidad de los partidos, culminante en una Cámara irresponsable integrada por los negociantes electoreros, que eternamente prometen lo que no tienen intención de cumplir. (...)

‘Libertad' fue el nombre de un semanario que irrumpió en la vida española, a comienzos de la década de los años 30 y que con su nombre, de entrada, confundiera a propios y extraños, en un momento en el que se adueñaban de ella, los mismos que tanto hoy como ayer, contribuyen a su muerte.

Desde un sueño de libertad, con estas líneas, no pretendo sino denunciar ese fracaso de la libertad, del que tampoco se olvidara el semanario, que en su número 25, tan diáfanamente expusiera:

"(...) los gobiernos liberales confiesan con hechos su incompatibilidad real con la libertad de Prensa y coaccionan, como pueden, a los órganos que no les son gratos. Cuando la política que esto hace es precisamente una política antinacional, inspirada desde fuera para entregar a la nación a la esclavitud de los mitos que son la razón de los partidos hoy dominantes, la coacción, además de traidora, es ilegal. (...)"

Desde la humilde intención de honrar a aquellos que han venido luchando antes que nosotros, por nuestros valores, recordando los artículos del semanario ‘Libertad' y a su director: Onésimo Redondo Ortega, aproximándonos al aniversario de su muerte:

¡ONÉSIMO REDONDO ORTEGA, PRESENTE!

Gracias por tu contribución a nuestra Patria.

Pilar Samper.