LEYENDO A ZUGAZAGOITIA (MEMORIA AZUL).
Julian Zugazagoitia Mendieta fue periodista, de Bilbao, director de " El Socialista ". Intimo y confidente de Prieto fue ministro de Gobernación en el gobierno de Negrín. Escribió " Historia de la guerra en España ", lo hizo entre 1939 y 1940. El libro se publicó en Buenos Aires en 1940, posteriormente en París en 1968 y en Barcelona en 1977, aunque ya con titulo diferente.
El libro es una especie de memorias centradas en aquellos trágicos años, todavía próximos cuando fue escrito desde el exilio en París. Allí Zugazagoitia sería detenido por la Gestapo y entregado al gobierno español. Tras juicio fue fusilado. Es obra muy recomendable, casi de lectura obligatoria, para los que quieran acercarse al desarrollo de aquella etapa de nuestra vida nacional. Más para los que de una manera u otra mantengan la fe falangista.. Leeran una visión de lo que pudo ser y no fue la Falange.
Zugazagoitia en su narración cronológica , aunque sin precisión de fechas, asiste desde su mesa de redacción a todos los acontecimientos de interés tanto de una zona como de otra. El estilo es rápido, propio de periodista. Magnífico vocabulario, seguramente en desuso ya cuando se escribió, pero que es de deliciosa lectura. La perspicacia y sagacidad junto con su conocimiento de las personas le permiten hacer muy buenas interpretaciones de las diferentes situaciones. Intenta ser imparcial y en ocasiones lo consigue, otras veces queda muy lejos de conseguirlo.
Se olvida dedicar una sola frase, en las setecientas páginas que tiene el libro, al terror rojo desatado en Madrid, que él tuvo que vivir, y el del resto de España del que se tuvo que enterar. Para él no constan ni paseos, ni checas, ni barcos prisión, ni fusilamientos. Solo los contempla de manera esporádica, espontánea, nunca organizados. Paracuellos es para él un lugar ignorado. La tragedia de las sacas también. Si dedica espacio a narrar represión de las fuerzas de Regulares, del Tercio y de los falangistas.
Son interesantes las opiniones sobre Franco, Mola, Muñoz Grandes, Yagüe, Varela, Calvo Sotelo, Gil Robles, Condés, Prieto, Negrín, Casares Quiroga, Largo Caballero. Equivoca nombres, fechas, lugares y se ve que escribe sin documentación, ni bibliografía, solo confiado a su selectiva memoria. A veces justifica lo injustificable. Se sitúa en una posición de moderado, que le es fácil lograr entre comunistas y anarquistas. Dentro de su partido su posición prietista le colocaba entre los moderados de Besteiro y los prosoviéticos de Largo.
Propagandisticamente minimiza el fundamental papel de las Brigadas Internacionales. No así de alemanes e italianos. De muchas batallas, esfuerzo común de sangre y valor de ambos bandos, pasa sin darles la menor importancia. Minimiza la del Jarama, no contempla la de Belchite y pasa por encima de la del Ebro. Es curioso que estimando muy favorablemente a los defensores del Alcázar desprecie a Moscardó, olvidando el fusilamiento de su hijo. Justifica el envío del oro del Banco de España a Rusia como pago de un material de guerra que permanentemente califica de escaso y deficiente. No hace referencia alguna a los robos en domicilios, ni al saqueo de cajas privadas en bancos.
La primera parte abarca desde el inicio de la guerra hasta noviembre del treinta y seis. Se centra mucho en Madrid, aparentando conocer en directo los hechos, pero los asesinatos tras la toma del Cuartel de la Montaña los enmascara en suicidios. Burda mentira que cualquiera que haya conocido supervivientes, como es mi caso, no debe tolerar. No habla de la masacre de Campamento. La fuga del Regimiento de Trasmisiones del Pardo la trata de pasada, cuando fue un acto de decisión y bienhacer.
No acierta con la figura de Hedilla, que le venía demasiado grande. Narra la arrogante muerte de Julio Ruiz de Alda en contraposición de la de Melquíades Alvarez y la de Martinez de Velasco. Los tres asesinados en la Cárcel Modelo de Madrid, junto a otros muchos más. Refiere el bravo comentario de Amelia, mujer de Julio, sobrina de Azarola ministro de la República y muy buena falangista hasta su muerte. Intenta acercarse al pensamiento de José Antonio manifestando ser enemigo de su fusilamiento, lo mismo que Prieto. Declara a su Testamento como documento sobrio, sereno y de sincera emoción. Y para juicio del lector lo introduce entero en el texto. Esto es a mi juicio de una importancia vital Eso si manifiesta previamente que la Falange carecía de cuerpo de doctrina, siendo sus ideas más bien un código de conducta. Hace también referencia al disgusto de la Falange originaria, al sentirse preterida por los círculos políticos que rodeaban a Franco.
" Prefiero pagar a la maledicencia las alcabalas más penosas y ser cobarde para quienes me disciernan ese dicterio, renegado para los que por tal me tengan, escéptico, traidor, egoísta..., que todo me parecerá soportable antes de envenenar, con un legado de odio, la conciencia virgen de las nuevas generaciones españolas."
De forma clara y con magnífica exposición hace referencia a un discurso que pronunció Prieto en Agosto de 1936 y que tuvo una enorme repercusión en Madrid, buscando que los militares depusieran su ilusión y con ella sus armas. Dice: " Su voz no fue escuchada en Burgos. El único con capacidad y emoción para entenderle , José Antonio Primo de Rivera estaba en la cárcel.". Extraordinaria apreciación. Zugazagoitia estuvo próximo a comprendernos, aunque no nos compartiera.
Prieto además de colaborador en la sublevación de Asturias, año 1934, vapor Turquesa, y además de consentir robos y asesinatos y de irse con un fabuloso botín de guerra, yate Vita, fue muy buen escritor, muy buen orador y capaz de afirmar: "Acaso en España no hemos confrontado con serenidad las respectivas ideologías para descubrir las coincidencias, que quizás fueran fundamentales, y medir las divergencias, probablemente secundarias, a fin de apreciar si éstas valían la pena de ventilar en el campo de batalla. La confrontación de ideologías, que no se hizo entonces, debe hacerse ahora. Porque es necesario un esfuerzo generoso en busca de puntos de concordia que hagan posible la convivencia, tratándonos como hermanos y no peleando como hienas." Inconsecuencia de socialista: la teoría frente a la realidad.
La segunda parte se dedica fundamentalmente al análisis de los sucesivos gobiernos en los que participó y los posteriores. Muy preocupado por aclarar posiciones y conductas de las diferentes potencias democráticas. Lo mismo con respecto a las luchas intestinas en su retaguardia. Bucea en la controvertida figura de Negrin, compañero de partido, del que no manifiesta la mejor impresión, sin llegar al extremo de lo publicado por Jiménez de los Santos. Recrea con perfección los sucesos del castillo de Figueras.
De este libro oí hablar hace más de treinta años a dos camaradas de primera hora y gran categoría: Jato y Lostau. Desde aquí mi admiración. Que sea este mi pequeño homenaje, en la esperanza que ellos desde su puesto de guardia vean que la semilla fructifica.
" Todo hace presumir que ni los triunfadores fecundarán la victoria, ni los derrotados escarmentaremos en el descalabro. No hay peor enemigo del español- y de lo español- que el español mismo."
" Prefiero pagar a la maledicencia las alcabalas más penosas y ser cobarde para quienes me disciernan ese dicterio, renegado para los que por tal me tengan, escéptico, traidor, egoísta..., que todo me parecerá soportable antes de envenenar, con un legado de odio, la conciencia virgen de las nuevas generaciones españolas."
