BRAMIDOS DESDE EL PÁRAMO... SAÉNZ DE YNESTRILLAS SE INCORPORA A LA POLÉMICA SOBRE EL COOPERATIVISMO.
Doctores de todo, aprendices de nada, bravucones anónimos, huevones sin huevos...amantes de términos cuyos contenidos ignoran...asiduos al tópico, guerrilleros de salón, seguidores del buen árbol al sol que más calienta...tergiversadores, manipuladores, adaptadores de idearios revolucionarios y combativos, de milicia, a proyectos neoliberales de pseudosocialdemocracia partitocrática en cómodos salones. Respetuosos cobardes...¡exégetas!..., lameculos sumisos, en cualquier caso. Excesivamente dulces, como el auténtico jarabe, pegajoso, pringoso y desagradable.
RAE. Autogestión:1 f. Econ. Sistema de organización de una empresa según el cual los trabajadores participan en todas las decisiones. La Ley estatal Ley 27/1999, de 16 de julio, de de sociedades Cooperativas define este tipo de sociedad señalando un doble dato: por un lado su significado como entidad al servicio del "movimiento cooperativo", desarrollado a través del asociacionismo cooperativo (Título III de la Ley), dependiente del Ministerio de Trabajo; y por otro lado, estableciendo que la sociedad cooperativa, capaz de organizar y desarrollar cualquier actividad económica lícita, se constituye por personas que se asocian en asocian, en régimen de libre adhesión y baja voluntaria, para la realización de actividades empresariales, encaminadas a satisfacer sus necesidades y aspiraciones económicas y sociales, con estructura y funcionamiento democrático, conforme a los principios formulados por la alianza cooperativa internacional en los términos resultantes de la presente Ley (Art. 1.1. Ley 27/1999, de 16 de julio, de Cooperativas).
Tres son los principios fundamentales que caracterizan la sociedad cooperativa: a) el principio de puerta abierta (la cooperación es la expresión económica de la democracia y, por consiguiente, la libertad individual es el eje de su funcionamiento social), b) el principio de fundamentación NO CAPITALISTA de la condición de socio (las asociaciones cooperativas para su formal desarrollo y eficiente funcionamiento social requieren capital. No obstante, en ellas éste no ejerce el dominio absoluto que tiene en las sociedades mercantiles, en las cuales la distribución de beneficios se hace en proporción al mismo sin tener en cuenta a la persona, sino que es un simple servidor al que se le paga con interés limitado), y c) el principio de autogobierno, autogestión, y control democrático (RAE. Autogestión:1 f. Econ. Sistema de organización de una empresa según el cual los trabajadores participan en todas las decisiones).
Siguiendo las líneas de autogobierno propio de estas sociedades se prevé, no obstante, que los socios están obligados a aceptar los cargos sociales (art. 15.2.d) Es cierto e incuestionable que la sociedad ultracapitalista que padecemos reconduce cualquier organismo hacia el cauce de sus propios, y exclusivamente expresados en términos de rentabilidad económica, intereses. Del mismo modo que la "democracia liberal parlamentaria" nos pretende convencer de que ESTO es la genuina y verdadera democracia. La sociedad cooperativa está inspirada en el auténtico espíritu AUTOGESTIONARIO y PARTICIPATIVO, al margen de que forme parte del sistema y que, como todo ello, esté contaminada. Por ello es IMPRESCINDIBLE saber diferenciar entre espíritu, ánimo, es decir, actitud, y su plasmación real, práctica y palpable. Tratar de cargarle el muerto al fascismo de los males de la sociedad cooperativa es desconocer su verdadero ideario. Yo admiro y asumo la ACTITUD fascista que el propio Ramiro Ledesma y otros hicieron suya. NO SU DOCTRINA. Si fuera así, no asumiría el cooperativismo (autogestión en sus orígenes) como modelo económico sino el CORPORATIVISMO. Éste NO ES UNA SOLUCIÓN PERFECTA del problema social porque: El corporativismo no renuncia a que haya clases (económicas), ya que al hacer gremios de patronos y sindicatos de obreros reconoce que representan distintos intereses. El nacionalsindicalisimo, por el contrario, cree que tanto los empresarios, como los técnicos, como los obreros representan un sólo interés: la producción. Que cada grupo son piezas necesarias, aunque no suficientes, en el engranaje productivo, que NI EL CAPITAL, NI LA TÉCNICA, NI LA MANO DE OBRA son capaces de producir por separado y que, por tanto, TODOS, absolutamente todos, SON UNA MISMA CLASE, y que todos, en sus respectivas jerarquías profesionales, son igualmente productores. Por eso no descansan nuestros Sindicatos en entidades separadas de patronos y obreros, sino en un solo y común Sindicato (de La revolución social del nacional-sindicalismo, de José Luis de Arrese).
Del suelo árido de Patria corrompida, surgen los jóvenes que vuelven a luchar, contra el burgués y el patrón capitalista, contra el marxismo internacional. Contra traidores y vendidos, contra ellos, y los que ultrajan la camisa azul mahón, contra niñatos que se dicen falangistas, contra "tomates" y fascistas de ocasión. Si ellos se peinan, mi cabello yo revuelvo. Nuestros perfumes son la sangre y el sudor. Nuestras canciones son los gritos de los muertos. Y nuestra novia es la Falange de las JONS. Sin añoranza ni nostalgia reaccionaria, sin presumidos ni muchachas de visón: con el estudio y el trabajo como base triunfará nuestra Revolución".

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