Que los tiempos van a cambiar, desgraciadamente a peor, es algo de sobra sabido, máxime cuando se nos vaticinan más de cuatro millones de parados. Incluso más . El Sistema no creo que lo resista sin llevar a cabo sustanciales cambios, pero todos los expertos , incluso los nada sospechosos de desafección al liberalismo de mercado, vaticinan una larga crisis parecida, si no más grave, a la llamada Gran Depresión de 1929. He aquí el nuevo reto. La nueva encrucijada. La nueva oportunidad revolucionaria, que hubiese sido deseable, para bien de nuestro pobre y castigado pueblo, que no llegase.

Antes de nada el análisis:

Hasta ahora se nos decía que las crisis económicas tenían su origen en el excesivo consumo de las clases trabajadoras, y que, demandando hasta un punto superior al de la oferta, provocaban el incremento de los precios y con ello la inflación. De ahí las políticas de "austeridad" incluso aplicadas por la dictadura franquista como la Ley de estabilización del año 58 que se cargó lo poco que quedaba de Falange en el Régimen y que actuó injustamente (Tamames dixit) al actuar punitivamente contra el nivel de ingresos y consumo de la clase obrera. Y estamos de acuerdo con lo que Tamames decía -antes de su conversión al neoliberalismo-; de acuerdo y es más: añadimos que esa reaccionaria política estabilizadora tiene unos fundamentos teóricos falsos, falaces y perversos.

Parten del hecho de ignorar que es la DEMANDA la que crea su propia OFERTA, y esto está demostrado cuando la economía se vió libre del encorsetado con respecto al respaldo de la moneda en patrones fijos como el oro. Una POTENCIACIÓN DE LA DEMANDA ignorando "corsés" y equilibirios presupuestarios (Keynes) tiene como efecto una espiral de nuevos bienes y nueva demanda que está en el fundamento del Estado del Bienestar que tan buenos resultados dio después de la guerra mundial y que ahora el neoliberalismo quiere ignorar a partir de Milton Freedman el cual, ante una situación deflacionaria como la actual sería partidario de abaratar el crédito, lo contrario de lo que pasa ahora, sobre todo en la Banca española, que con mil trampas elude la caída del Euribor.

 Por cierto, que la llamada "Transición", el régimen más nefasto y triste de la Historia de España igualando o quizá superando al del reinado de Fernando VII, no dudó en aplicar esas reaccionarias "estabilizaciones" con la vergonzosa participación de los sindicatos obreros y los partidos llamados "de izquierda" en lo que pasó a la Historia (¡¡Memoria, memoria!!) con el nombre de "Pactos de la Moncloa".

Parece ser que este esquema neoliberal ya no funciona como factor explicativo de las presentes crisis. Y es que mal se puede achacar al "elevado nivel salarial" los desajustes económicos cuando lo que es cierto es que la participación de los salarios en el PIB no ha hecho mas que disminuir. Entre 1983 y el 2006 la parte de los salarios en el PIB de la Unión Europea habían caído un 8,3% y los de EEUU más todavía.

 Algo semejante a lo que denunció José Antonio en su tiempo poniendo de manifiesto la enorme diferencia entre los beneficios financieros y patronales y el incremento de los salarios en los años previos al desastre del 29. "¿Sabéis en la época de prosperidad de los Estados Unidos, en la mejor época, desde 1922 hasta 1929, en cuánto aumentó el volumen total del salario pagado a los obreros? Pues aumentó en un 5 por 100. ¿Y sabéis, en la misma época, en cuánto aumentaron los dividendos percibidos por el capital? Pues aumentaron en el 86 por 100. ¡Decid si es una manera equitativa de repartir las ventajas del maquinismo!" (O.C. pg 500 "Ante una encrucijada en la historia política y económica del mundo")

¡Parece mentira que todo lo que José Antonio denunció en su tiempo como el meollo de la crisis de un capitalismo intrínsecamente perverso, vuelva hoy a repetirse con una exactitud que realmente pone los pelos como escarpias! ¡Para que luego digan que a nuestro Fundador hay que "actualizarle" y demás zarandajas; cuando todo lo que dijo parecen profecías que se cumplen con el rigor que afecta a una sociedad que no ha aprendido nada de su historia!

Lo cierto es que la productividad no hace sino crecer, pues proviene de todo el trabajo combinado y sumado de la sociedad industrial de nuestro tiempo y área. Cada vez con menos trabajo humano, hay más producción. Pero esta producción, cuyo origen es esencialmente SOCIAL, y debida a todo un trabajo colectivo, e incluso a una división del trabajo favorecedora de una especialización cada vez mayor, tiene unos beneficiarios ajenos a la gran mayoría de esa sociedad: estos son los miembros de una oligarquía financiera y empresarial cada vez más reducida y poderosa. Y esta contradicción entre ese origen social de la producción -cada vez más social- y el destino privado de sus beneficios, -cada vez más privado- es la que está estallando en el momento presente. ¿Y cómo sucede?

Si la participación de los salarios en la Renta es cada vez menor, lógicamente esa resta conduce a que los beneficios sean cada vez mayores. Y los "pobrecitos" capitalistas no saben qué hacer, en definitiva, con tantísimo dinero. Si van y lo invierten en nuevos procesos que abaratan la producción, tendremos como resultado que los salarios no tienen sentido; pero tampoco los beneficios. Hay que mantener una carestía relativa que justifique las ganancias. ¿Cómo hacemos? Aquí el típico recurso, como ya señaló Lenin en su tiempo, al imperialismo. A la conquista de nuevos "mercados", a la caza de mano de obra barata que ahorre cada vez más los costes de producción. Antes era con aventuras militares y colonialistas, ahora es mucho más barato. Se llama endeudamiento del tercer Mundo ( ¿Por qué se le llama tercero si el segundo ya se ha hundido?) Pero si eso no es suficiente, estancamos la productividad a un nivel prudente.

Es ya el siglo XXI y los coches no vuelan, no existe el ordenador del 2001, una Odisea del Espacio. Seguimos dependiendo de las energías fósiles hasta el punto de cargarnos el Planeta. Pero la carestía de los productos alimenta a los políticos, a los financieros y a las multinacionales. Y mientras tanto, daremos a esas cifras astronómicas de beneficios un destino claro: la especulación.

Una vez que la "burbuja" inmobiliaria ha estallado, no hay que preocuparse. Los políticos -deudores y cómplices de la Banca-, acuden con nuestro dinero en su auxilio. De las "hipotecas-basura", auténtico crimen del hampa más canallesca, no hay responsables; si los hay, son recompensados como vemos ahora. ¿Dónde dirigir nuestras masas de capital especulador? Muy fácil. A los cereales, por ejemplo. Por un lado los biocombustibles hacen subir el precio de los cereales para alimentación a un precio desorbitado. Las cosechas son compradas con años de antelación. Se dice que la hambruna que va a provocar esto en los países pobres va a superar los cien millones de personas. Hitler se cargó a seis millones de judíos. Pero estos tíos se cepillan indirectamente a cien millones y no pasa nada: ¡Ah, Oh! Es la mano INVISIBLE del Mercado, Sacrosanto Baal-Moloch al que todos TODOS rinden culto. Ya se sabe: los dioses exigen sacrificios humanos. Daños colaterales. ¿Darwinismo social, tan de moda en EEUU?

Es de notar la gigantesca hipocresía de nuestra sociedad postmoderna. Incluyo a la "progresía", naturalmente, que para mí es el producto lógico de la degeneración de la Izquierda, como para Jose Antonio el "señoritismo" era la degeneración del señor, del Caballero sacrificado y generoso.

Destinar el 0,7% del PIB a las ayudas al desarrollo de los países pobres era una labor ardua; imposible. Se alcanza el 0,3%, y eso con "gran esfuerzo" según la canallesca jerga de los políticos. Ahora de una tacada, como quien dice, se acude al rescate del capitalismo financiero ¡con un 15% del PIB! Y eso sin el más mínimo esfuerzo, y encima de manos de un payaso de cejas circunflejas que se llama Zapatero y que se dice socialista.

 Ya estoy suponiendo que alguien, al leer hasta aquí, me llamará marxista. Porque este análisis no descubre nada nuevo; es de manual de Marta Harneker. Efectivamente, es marxista. Curiosamente ha habido marxistas militantes en partidos comunistas que se han dado de baja hasta de su ideología por el fallo que encuentran en la teoría del valor-trabajo de la mercancía. Hoy, observan, el producto sale de los procesos robotizados de las cadenas de montaje sin que el trabajo humano incorporado se note. Pero aquí yo no veo el fallo de la teoría, más bien la confirmación. Ese trabajo humano está incorporado a la mercancía, naturalmente. Es el trabajo del tiempo pasado y actualizado de toda una sociedad que con su trabajo y estudio ha hecho posible que ese producto salga casi gratis como de una churrera. El beneficio del capital sigue siendo el robo sistemático y legal mediante el cual se apropia de este valor trabajo, llamado plusvalía.

Esa plusvalía que nuestro Fundador, José Antonio Primo de Rivera, atribuye no al Estado (socialismo de Estado, hoy fuera de circulación, tan fuera de circulación como va estarlo dentro del poco el capitalismo neoliberal) no a los particulares (lo de hoy en día) dueños de las empresas y de los bancos, sino al propio trabajador encuadrado en sus sindicatos autogestionados por él y sus compañeros , dueños en usufructo del capital que el Estado Sindical les ha confiado para el cumplimiento de sus fines individuales y colectivos.

Camarada antiguo comunista: si vienes a Falange no te pedimos que cambies tus ideas marxistas en lo que tienen éstas de análisis de la sociedad capitalista y de su correspondiente denuncia. Nosotros compartimos y defendemos ese análisis. Te pedimos que consideres el destino final de esa plusvalía, te pedimos que multipliques tu aborrecimiento y asco por el orden liberal burgués vigente en nuestro mundo. Te pedimos, en nombre del sindicalismo revolucionario y autogestionario que soñaba Jose Antonio que nos ayudes en una rebelión destinada a transformar nuestra España en un nuevo orden en el que sus valores imperantes sean la Patria, el Pan, y la Justicia.

Si provienes del sindicalismo revolucionario de los anarquistas, de la CNT, te pedimos solo que reflexiones sobre el significado profundo de la palabra autoridad, que en su sentido etimológico (augeo) viene a significar "ayuda"- Tiene autoridad, para el antiguo romano y para el falangista de hoy, quien tiene capacidad para ayudar, y necesita "imperium", esto es, imperio, poder, consentido por sus gobernados y RESPONSABLE ante ellos. No se puede decir a un pueblo: "Aquí tienes tu libertad recién conquistada, anda y apáñatelas como puedas, pues no hay más responsable que la gran masa de sus propios actos".

Por lo demás, el organismo económico de la Revolución que diseñó aquel gran dirigente de la FAI que fue Diego Abad de Santillán, es perfectamente asumible como nuestro. Vas a estar en tu propia casa; necesitamos mucho de tu ayuda y conocimientos. Muchos excenetistas figuran en el libro de Honor de nuestros mejores, nuestros más gloriosos caídos. Nuestros camaradas más inolvidables.

¿Y si provienes del PP? Nada de lo que traigas de ahí nos vale. Olvídalo todo. Vienes de un partido materialista que José Antonio comparó con el bolchevismo. Con el bolchevismo de los privilegiados, cuyo materialismo tiene el veneno de ser "espantosamente refinado". Como diría otro gran humanista italiano, Benedetto Crocce, "el grado por el que se mide a la derecha es el nivel de resistencia que la materia opone al paso del Espíritu, por ella".

 El gran ideal del PP es la "niña de Rajoy"que viene a ser, a mi juicio, como una copia de Escarlata O´Hara en "Lo que el viento se llevó" : una soberana cursi a la que le importa un bledo el que la juventud de su Patria ande a tiros por los campos, a la que le es igual cualquier ideal siempre que ella tenga asegurada a su entrañable proletaria "domesticada"que le ayuda con el maldito corsé, en la habitación malva, del sofá azul.

Por proteger su mundo de caramelo, la derecha seguirá esclavizando obreros ya sea con la careta del totalitarismo, de la Falange, (que ellos ensuciaron) de la derecha autoritaria o de centro liberal . Durante la transición, parece "casualidad" que bajo el ministerio de Fraga, en interior, se despenalilzase prácticamente la venta de droga precisamente en barrios obreros del cinturón industrial de Madrid.

Eran tiempos en que en dichos barrios alentaba una esperanza de rebelión juvenil ante una crisis económica quizá menos cruel que la de ahora. Muchos fueron al País Vasco, y allí la ETA la emprendió a tiros con esos camellos protegidos, ya que sabían mejor que nadie a qué venían... Pero todo ello era para llenar de plomo las alas de los ensueños de revolución, para que, al fin y al cabo, nuestra Escarlata, duerma en paz, asista a sus bailes en paz, se de todos lo caprichos en paz, aunque esa paz huela a cementerio. ¿Comprendes por qué la derecha es el verdadero enemigo de la Falange? -por cierto, integro a la ETA en esa derecha ya que sería la primera vez que una banda de asesinos mafiosa, que tiene en el nacionalismo (individualismo de los pueblos, en su versión burguesa) su meta ansiada pudiese ser ni de lejos, de izquierda- la derecha es el enemigo y la izquierda nuestro rival en el logro de la emancipación del pueblo trabajador; aunque si bien es cierto... ¡ojalá que existiese esa izquierda, esa Falange, esa noble rivalidad!

La izquierda "progresista" trata ahora de llamar la atención sobre ese pasado turbio de la derecha en los que se llama "Recuperación de la Memoria Histórica".

Y aquí te invitamos a que consideres cuan fecunda puede ser una visión espiritual del mundo y de la humanidad. Porque aquí, y solamente aquí vas a comprobar que hemos dejado de ser marxistas.

Hay, entre quienes se llaman falangistas, la tendencia a definir nuestro ideario como el de una "síntesis" entre lo nacional, lo espiritual y lo social. O entre lo nacional y lo social. Recuerda eso a Hegel y a su movimiento dialéctico: tesis, antitesis y síntesis. Esta última viene a superar a las dos primeras, haciendo que haya nacido de ellas, pero que sea algo tan nuevo y dinámico que ya no tenga que ver nada con ellas. Lo encuentro alambicado y oscuro, como todo lo que rodea a la filosofía del idealismo alemán, cuna del romanticismo filosófico, con el cual nosotros, dentro de la tadición española, tenemos muy poco que ver. Lo digo porque yo, en mi "síntesis" no creo haber superado en absoluto la doctrina espiritual que me enseña que el Hombre es un ser portador de valores eternos, de un alma inmortal que es capaz de salvarse o de condenarse. Y esta gran verdad, piedra angular del nacionalsindicalismo, de la Falange, auténtica estrella "Polar" de la Doctrina, es eterna, inmutable, a salvo de dialécticas cambiantes.

Ni tampoco creo haber "superado"la teoría -marxista- de la plusvalía. Mas bien sospecho que toda esa moda de considerar a la Falange como "síntesis " hegeliana viene como un recurso muy adecuado a todos los que desde el régimen franquista hasta ahora, han querido "suavizarla", descafeinarla, dividirla en "partes", esto es; lo nacional como urgencia (idos a la División Azul a morir, no molestéis a Escarlata) y lo social ... puede esperar. Pero ¿Qué se ha creído esa gentuza? Que la Falange es una carnicería en la que se viene a comprar al peso carne de cañón? La Falange es una e indivisible, milicia y partido, y su brío combatiente es inseparable de su Fe política. Esa fue la formidable respuesta, ardiente, exacta, de José Antonio.

A cuento de esto vengo a denunciar los intentos que se han hecho y se vienen haciendo por instrumentalizar a la Falange de nuevo, como lo fue por la derecha.

Ahora tratan de hacerlo los que se llaman (bueno, se llaman si se lo aconsejan las tácticas permitidas por la metapolítica) de la Nueva Derecha, movimiento neofascista muy intelectualizado creado por Alain de Benoist. Están tratando de infiltrarse en la Falange, adoptar sus símbolos, aceptar -a medias, como en una ceremonia de la confusión- determinados postulados doctrinales, para llevarnos, cual flautista de Hammelin, embaucados, hacia unos terrenos dominados por el "neopaganismo" de raíces claramente neofascistas, y diversas posiciones cuyo parecido con las que alimenta y sustenta la Masonería, son realmente, impresionantes. Y que nadie se me asombre si junto Masonería con Fascismo.

Los movimientos de supremacía blanca, norteamericanos, como el KKK, son de obediencia masónica. Por no aludir a las referencias neopaganas y masónicas de la "Orden de Thule," y diversas interpretaciones anticristianas de la antigua SS nacionalsocialista.

.Ahora, incluso más que nunca, tenemos que decir y gritar : ¡¡Falange sí, Fascismo no!!

 Lo que está claro ese que cuando se les muestra, cual crucifijo al poseído, la Polar de nuestra Doctrina, reaccionan echando pestes. Detestan el cristianismo (tradición judeo-cristiana, le llaman) y el igualitarismo. Hay en ellos una especie de "racismo" biológico, algo que recuerda a la división social en castas...

Pero hoy en día la Falange sigue estando muerta y es presa fácil de cualquier jefecillo o de cualquier experimento exótico.

Y es aquí en donde yo lanzo mi propuesta: LA REBELIÓN DE LOS FALANGISTAS.

Consiste primero en tener muy claro que nos encontramos en una encrucijada histórica, en la que se vuelve a hablar del FIN de una era histórica dominada por el liberalismo. Habrá tiempos revueltos, al decir de Toynbee. Y una revolución posterior ante la cual habrá que tomar una postura.

Las diversas falanges que existen hoy en día se deben disolver. TODAS. Han demostrado no valer para la resurrección de la Falange. Han demostrado ser inútiles para el pueblo español, a cuyo servicio debieran estar. Son más bien, CORTIJOS propiedad del jefecillo de turno y de su camarilla. Que desde su trono no saben sino expulsar o censurar al que les contradice. Es una vergüenza que continúen un día más.

Los falangistas de base han de reunirse todos, bajo una sola Polar que tengan bien clara: La que está recogida en los puntos iniciales de la Falange y en el punto programático 25 que elaboraron en armonía José Antonio y Ramiro.

Nadie puede ser molestado por sus ideas religiosas a partir de este principio, como no lo fue Ramiro. No somos un partido confesional al modo de la Democracia Cristiana. Cualquier colaboración orgánica con instituciones dependientes de la Iglesia Católica, sería una traición gravísima. Otra forma de hacer antifalangismo.

Pero tampoco se consentirá propaganda antirreligiosa, anti-católica en el seno de la Falange. Ni la Historia de España, ni por lo tanto, la de su instrumento de Revolución, la Falange, se pueden entender fuera de la filosofía católica de la existencia.

A partir de aquí, la Rebelión de los falangistas. La convocatoria de una Asamblea Soberana cuyo primer acto será la destitución de todas las jefaturas, llámense así o de "coordinadores" o "presidentes". ¡Fuera inútiles de la Falange!

Esta Asamblea tendrá el mismo carácter revolucionario que lo tuvo la reunión de los diputados del tercer estado en el "jeau de pomme" de Versalles. La expropiación de los cortijos falangistas a favor de los militantes falangistas. Esto como primera instancia que conducirá a la puesta de la Falange como instrumento revolucionario DEL PUEBLO ESPAÑOL.

Y si queda otra salida, que alguien la diga.

Si no se produce una reacción espontánea, decidida, ardiente y llena de fe, entre los más jóvenes militantes falangistas, ya podemos ir firmando el acta de definitiva defunción de la Falange de José Antonio, Ramiro, Onésimo, y Hedilla.

¿Por qué? Porque si la Falange no sale a la calle pero ya mismo, a no permitir un solo desahucio a familias españolas que no pueden pagar la hipoteca porque al poder financiero se le ha ocurrido ir a jugar al Casino con los ahorros de todos; si la Falange no sale a la calle a exigir salario de paro indefinido hasta que el Estado procure un trabajo nuevo por cada familia que hoy acude a comedores de caridad, si la Falange no grita ¡ladrones! ¡estafadores! A esa coalición de bandidos que hoy constituye la casta política en íntima unión con el corrompido poder financiero, si la Falange no exige la desamortización inmediata de los bienes de capital que hoy acumula esa coalición político-bancaria, como bien denunció el economista Robert Funes si la Falange no contribuye con todas sus fuerzas a acabar con el actual régimen de Autonomías que consisten en el expolio de unas a costa de otras, más separatistas y más llenas de odio... si la Falange se niega a existir, enterremos a la Falange. Hagamos traición a nuestros caídos, a España, a su Revolución Nacional. Cubrámonos de vergüenza y oprobio

ASAMBLEA DE MILITANTES YA

EXPROPIACIÓN DE LA FALANGE A SUS FALSOS DETENTADORES ¡¡ARRIBA ESPAÑA!!