El pasado sábado 21 de febrero se celebró una nueva sesión de la tertulia de Gallos de Marzo.

El ponente comenzó con la siguiente afirmación, "La culpa fue de Franco, después de Raimundo y luego de Diego... No negaremos que realmente tienen parte de culpa, pero todos somos responsables de lo que ocurre porque nunca nos hemos puesto de acuerdo para enderezar esta situación".

A partir de este momento se dedicó a proponer soluciones concretas, empezando por la creación de un Comité o Senado de Sabios, cuya composición y funcionamiento habría que establecer, en el que se plantearían cuestiones como las siguientes:

1ª) Dónde vamos y qué queremos hacer. Hay que aclarar si estamos dispuestos a continuar con un instrumento inútil para hacer política (carcasa o continente); si, por el contrario, estamos dispuestos a exponer sólo las ideas (contenido); si continuamos con la línea actual, que sólo permite rememorar actos anacrónicos, crear grupúsculos, aplaudir a personajes en busca de un cargo, o seguir con el carnaval de disfraces con botas, crucifijos, correajes, y demás historias, o es mejor cerrar el chiringuito y quedar (quines aún puedan) como un buen grupo de amigos.

2º) Creación del Falangistometro: unidad de medida de los mínimos que todo falangista debe de aceptar:

a- Reconocimiento de la parte espiritual del hombre, haciéndolo eje y centro del sistema, quedando bien claro que ésta es la gran diferencia entre la falange y otros sistemas políticos (fascismo, comunismo, socialismo y liberalismo). Donde se entienda claramente que el Estado y el Capital deben estar al servicio del Hombre.

b- Justicia social, donde se tiende a la igualdad de todos los individuos, dejando bien claro que ninguna persona que se denomine falangista puede ser racista.

c- Concepto de Nación. "La España que nos duele", como diría Unamuno, no la España de charanga y pandereta que en muchas ocasiones ha defendido la Falange; la España que queremos, la del proyecto común, igual para todos los españoles vivan donde vivan, con igualdad de derechos y obligaciones.

d- Todo esto pasa a través de una Revolución, que no algarada, a la que el Nacional Sindicalismo no puede renunciar.

3º) Sobre la propia Falange: abandono de los símbolos y frases caducas, que no llevan sino a la incomprensión de nuestros ideales:

a- El compromiso por parte de los mandos de no superar como tales los 45 años de edad, y no estar en el mismo puesto de servicio más de 4 años.

b- La organización interna no puede seguir con el sistema operativo tradicional (escuadras, centurias), habrá que adoptar unas nuevas formas realmente operativas.

4º) Sobre las ideas que hay que llevar a la calle, éstas deben comprometerse con una ruptura total con lo anterior:

a- Aceptación del sistema político que vivimos (si queremos jugar en la liga, tenemos que estar dentro de ella y seguir sus normas para poder ganarla), aunque nuestro objetivo final sea cambiar dichas normas.

b- Adopción de la bandera republicana, como ya hizo en su momento JAPR, para crear una ruptura con lo anterior.

c- Más democracia para todos: hay que acabar con la Ley Electoral injusta que crea ciudadanos de 1ª y de 2ª, (un voto en Álava vale 10 veces lo que un voto en Madrid).

d- Hay que desmontar las caducas Autonomías centralistas, dando todo el protagonismo a los municipios, (Federación de Municipios Libres).

e- Para que la justicia social sea efectiva, la vivienda, la educación y la sanidad nunca pueden estar en manos privadas.

f- Hay que entender la economía de otra manera, para que beneficien las plusvalías del trabajo a todos, (no se puede nacionalizar la banca cuando tiene perdidas, y devolvérsela a la hora de la recogida de beneficios).

Algo más se nos queda en el tintero pero, como veis, las dos horas y media de tertulia dieron para hablar de muchas cosas. Ahora sois vosotros en el Blog quienes con vuestros comentarios debéis continuar este interesantísimo debate. Deciros, finalmente, que todos salimos con una grata impresión y que nuevos aires parecen estar llegando a nuestra casa.

Un saludo y seguimos.