LOS FALANGISTAS propugnamos un control ciudadano directo sobre las sumas que el Fondo Estatal de Inversión Municipal va a destinar a los municipios españoles. De estas cantidades, se dedican unos cincuenta millones de euros a los Municipios de la Sierra del Guadarrama. Esta es la parte que nos corresponde en el plan de choque del Gobierno para reactivar la economía mediante medidas de inversión directa en el ámbito municipal. De esta forma, se produce una inyección económica inesperada en las vacías arcas de nuestros Ayuntamientos. Esta súbita aportación de capital público debe ser fiscalizada en todos y cada uno de sus movimientos financieros, así como controlada por mecanismos de actuación ciudadana articulados al efecto. Antes del 24 de Enero de 2.009, los Municipios deben de haber definido y delimitado los fines y proyectos a los que van a destinar esos fondos. Una vez más, veremos a unos pocos decidir sobre materias que afectan a muchos. Una vez más veremos como se desaprovecha una oportunidad de participación directa de los ciudadanos en la gestión de los asuntos vecinales. Sin embargo, y por contra, toda petición de participación y transparencia chocará con la cicatera normativa reguladora de estas cuestiones: faltan mecanismos de participación directa y falta una estructuración correcta de los instrumentos de inversión estatal y comunitaria en los Municipios.

LOS FALANGISTAS creemos que este plan de choque de inversión municipal no es más que un acelerado remiendo cosido a toda prisa sobre una economía que cae en barrena. El sistema económico se está desintegrando, y el Gobierno ha ideado -aceleradamente- este proyecto con el único fin de demostrar iniciativa política frente a la situación de crisis. Sin embargo, el aporte de fondos públicos a los planes de inversión municipal debe de estar enmarcado dentro de otras coordenadas políticas de actuación pública. En concreto, los falangistas pedimos el establecimiento de una Reserva Estatal Operativa y de un Fondo Autonómico Municipal, así como una profunda reforma de la Ley de Haciendas Locales. Sólo así podrá tener esta inversión el carácter continuado y estable que podrá constituir, a medio y a largo plazo, un pilar fundamental para el desarrollo de nuestros Ayuntamientos.

LOS FALANGISTAS entendemos, y así lo hemos defendido en nuestros documentos electorales y asamblearios, que el Estado debe reservar una parte de sus ingresos anuales para destinarlos al desarrollo de los Municipios Españoles. Esta participación de los Ayuntamientos en los ingresos debe realizarse a través de dos grandes ejes reguladores: de un lado, la creación de una RESERVA FINANCIERA ESTATAL OPERATIVA que, partiendo de un porcentaje no inferior al 40%, vaya disminuyendo en fases progresivas y determinadas, hasta terminar en una cantidad cifrada en el 20% del ingreso total, teniendo esta última carácter anual; y, de otro, impulsando los acuerdos de cooperación financiera entre las tres Administraciones del Estado. Inversión constante y sostenida frente a estas inesperadas dádivas.

LOS FALANGISTAS propugnamos una NUEVA LEY DE HACIENDAS LOCALES que determine, con la debida exactitud, las cantidades que el Municipio debe percibir por la vía de la aportación estatal directa, por la vía de la aportación directa de la administración autonómica y en concepto de recursos propios. A estos efectos, los falangistas luchamos por la creación de un FONDO AUTONÓMICO DE DESARROLLO MUNICIPAL, por el cual las Comunidades Autónomas puedan conceder fondos a los Ayuntamientos que lo soliciten para el desarrollo de sus proyectos municipales de nuevas infraestructuras. Asimismo, y fruto de esta estrecha colaboración con la Administración Autonómica, fomentaremos la suscripción de acuerdos de contenido financiero entre esta Administración y los distintos Ayuntamientos de su ámbito geográfico.

LOS FALANGISTAS creemos que, con esta adjudicación inesperada de fondos a los Ayuntamientos, se nos abre una oportunidad única para ampliar la base participativa ciudadana en nuestros Municipios, y ello en una doble dirección: de un lado, porque los Consistorios podrían articular la utilización de esos fondos en razón de las necesidades manifestadas por los propios vecinos y, de otro, porque este podría ser un buen momento para la estructuración municipal de instrumentos que permitan la institución de los presupuestos participados. Los falangistas creemos que estas inesperadas cantidades deberían ser distribuídas y empleadas de forma profundamente democrática. En otro caso, estaremos ante los acostumbrados usos opacos de gobierno municipal, y ante decisiones importantes adoptadas sin el concurso de los ciudadanos.

LOS FALANGISTAS creemos en la necesidad de una profunda transformación municipal por vía revolucionaria. Transformación en orden al establecimiento de mecanismos de gestión y participación ciudadana en los asuntos municipales, y transformación en cuanto a la necesidad de ampliar la base social y ciudadana en materia de gestión presupuestaria e inversión financiera. Los Ayuntamientos como espacios de participación y profundización en nuestros derechos democráticos.