En situaciones de crisis económica, el primero en reflejarlo es el desempleo, cuya radiografía en España no puede ser peor, al copar los registros más negativos de toda la Unión Europea. Noviembre se ha llevado la «palma», con los peores datos de dicho mes de la historia del mercado laboral español: 171.243 parados más, casi cuatro veces el desempleo registrado hace tan sólo un año, y un 42,72% más que hace doce meses, cuando había 849.796 desempleados menos que este año.

Ya lo había adelantado la pasada semana el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, quien aseguró que hasta el segundo semestre de 2009 la situación se agravará, tal vez en un intento para que no hubiera sorpresas. Intento fallido, porque los 2.989.269 parados con que finalizó noviembre no admiten más calificativos que los peores.

El actual número de parados nos retrotrae a febrero de 1996. El Gobierno no esperaba este empeoramiento tan rápido, la propia secretaria general de Empleo, Maravillas Rojo, reconocía al dar los datos que el aumento del desempleo ha sido «más acusado de lo previsto».

Desde todos los ámbitos sociales, políticos y económicos arreciaron ayer las críticas, que en su mayoría culpan al Gobierno de inacción, por considerar, sobre todo desde el PP, que las medidas adoptadas hasta ahora son «cortinas de humo e improvisaciones», como el plan de dar 8.000 millones de euros a los Ayuntamientos, cuyo desarrollo explicó ayer la titular de Administraciones Públicas, Elena Salgado.

Precisamente, el secretario de Estado de la Seguridad Social, Octavio Granado, cuantificó ayer que dicho plan servirá para crear entre 200.000 y 300.000 empleos. Casualmente, la primera cantidad casi coincide con los 197.087 afiliados que perdió en noviembre el sistema público de pensiones, la sexta caída consecutiva, que al mismo tiempo supone un dato para las estadísticas: el pasado noviembre es la primera vez que en dicho mes cae la afiliación desde 2001.

De esta forma, al finalizar el penúltimo mes del año había 18.721.387 afiliados en el régimen general, mientras que en el de autónomos el descenso fue de 19.107, lo que según ATA supone 600 autónomos menos cada día y 67.928 en un año. Granado, no obstante, tras reconocer que los ingresos del sistema están bajando, aseguró que hasta octubre había 5.000 millones de euros más que lo recaudado en el mismo mes de 2008.

Más decisiones y medidas

Desde la CEOE, el paro y la contratación registradas reflejan la «intensidad de los efectos negativos de la crisis», al tiempo que «confirma las peores expectativas». Por ello, la patronal concluye que las medidas de apoyo a la actividad «no parecen ser todavía suficientes, lo que exige más decisiones y medidas complementarias en materia de mercado de trabajo y políticas de empleo, así como en la fijación de escenarios para la negociación colectiva». Los representantes empresariales aseguran que la prioridad es lograr «a la mayor brevedad» que las políticas «concentren sus esfuerzos en la reactivación y en flexibilizar las condiciones en las que operan las empresas para reforzar su capacidad de adaptación».