La verdad es que fue bonito mientras duró. La posibilidad de un frente ciudadano de base amplia -unido en el común rechazo a la política urbanística del Partido Popular en la Sierra de Madrid- que demostrara la posibilidad de plantear políticas fuertemente sociales mediante modelos consensuados, se termina aquí. Hasta aquí hemos llegado. Al final, una moción de censura -planteada por los de siempre con el apoyo de los de siempre- termina con este esperanzador sueño político. El Partido Popular y la Plataforma de Vecinos darán la puntilla el día 30 -salvo sorpresas- al gobierno consistorial de Carmen Toledano. Otra vez la derechona en Galapagar, y ello con el inestimable apoyo de la Plataforma (qué viaje de ida y vuelta más rápido a la defensa del equilibrio medioambiental) y de la presión de los sectores sociales más proclives a la construcción dentro de ese Municipio. Viejos usos políticos frente a soluciones imaginativas. Porque, a pesar de las múltiples diferencias tácticas e ideológicas que nos distancian de Carmen Toledano -y a pesar de las lógicas tensiones generadas por algunas de sus decisiones de gobierno- su Corporación simbolizaba las nuevas formas de gobernar que constituyen -todavía al día de hoy- la única alternativa al modelo agotado de los populares en nuestra Sierra. Viejos usos frente al diálogo. Arcaicas malas artes políticas frente a la búsqueda constante del consenso. Nuestro abrazo más fuerte a Carmen Toledano en estas horas tristes. Fue bonito mientras duró. Pero -que no se engañen- somos muchos los que seguimos buscando esas fórmulas nuevas de concordia política, y muchos también los que no perdemos la oportunidad de plantarles cara dónde y cómo podemos. A la oposición Carmen y todos los demás... a seguir luchando por el Galapagar que queremos.