(En la imagen, el cuadro "La Trinchera"). "Ni Falange ni leche". Ese puede ser el resumen de nuestra charla de ayer con la Alcaldesa de Alpedrete Marisol Casado, reproduciendo la frase con la que puso término a nuestra conversación con ella y anunciando, casi al mismo tiempo, la apertura de un Expediente Sancionador frente a nosotros por causa de nuestros carteles .

En Democracia, la determinación de eventuales responsabilidades administrativas sólo viene determinada a través de un Procedimiento Sancionador dotado de todas las garantías de audiencia y defensa, y ello es similar a todo tipo de procesos. Este pilar fundamental del Estado de Derecho ha sido olvidado por la Alcaldesa de Alpedrete, Marisol Casado. Esta Ilustrísima Señora -puesta ayer en contacto con distintos responsables falangistas- pretendía una inasumible asunción de culpa por parte de nuestro Partido. Pretendía, nada más y nada menos, que fuéramos nosotros quienes retiráramos nuestros propios carteles de la vía pública en Alpedrete ya que, según ella, habíamos infringido las Ordenanzas Municipales al respecto. Pretendía, nada más y nada menos, que los falangistas retiráramos los carteles a cambio de no imponernos la sanción. Absolutamente inaceptable, por supuesto. Por la sencilla razón de no estar determinadas, a través de un Expediente Administrativo abierto a esos solos efectos y de manera exacta y firme, las hipotéticas responsabilidades en torno a esta más que presumible infracción. El Ayuntamiento de Alpedrete debe acreditar, como no podía ser de otra forma, dónde, cuándo y cómo ha vulnerado Falange estas Ordenanzas. Debe imponer expresamente la correspondiente sanción administrativa por esta infracción, a la que podremos recurrir -acudiendo a los Tribunales del orden contencioso- en el caso de que no la encontremos conforme a Derecho. Así funcionan las cosas, ni más ni menos. Lo que los falangistas no podemos admitir es esa propuesta de chamarileo democrático. Aquí no se acepta ninguna clase de culpa si no es a través de un proceso administrativo previo. Si los Tribunales determinan nuestra infracción... pagaremos. Pero si, a la larga, resulta que nosotros no hemos vulnerado ninguna Ordenanza Municipal, no tenemos porqué asumir culpa alguna.

Desde un punto de vista estrictamente político, nuestro análisis no puede ser más claro. Siendo acusada Marisol Casado de colaboración con los sectores extremoderechistas de Alpedrete -recordemos la divertidísima Concentración Antifa celebrada en el Pueblo hace unos días- la Alcaldesa ha visto la ocasión de hacerse un lifting político-social ante los distintos sectores de las izquierdas alpedreteñas. Y es que, sancionando a La Falange, demostraría su desvinculación con lo que ella considera ese sector político, ofreciendo una imagen de ponderación que, visto lo visto, dista mucho de tener. Se trata de un mensaje político dirigido a las izquierdas, a los efectos de ofrecer una imagen desvinculada con el extremismo de derecha. Sin embargo, no va a colar. Este Blog es constante ejemplo de ello. La Alcaldesa -como podemos ver todos los días a través de las intervenciones realizadas en estas mismas páginas- recibe un firme apoyo por parte de los sectores más duros de la derecha alpedreteña. La propia Falange ha sido constantemente atacada por estos elementos -asumidamente extremoderechistas- de Alpedrete, que nos reprochan no apoyar al gobierno municipal de la Sra. Casado. Mucho nos tememos estar ante una rudimentaria maniobra política tendente a desmarcarse del sambenito que, otorgado por la extrema izquierda de Alpedrete, la tacha de fascista.

Ayer no nos gustó su tono. Esas no son maneras, Alcaldesa. El incidente es una mera anécdota, pero nos vino a confirmar muchas cosas acerca de la forma de entender el mando municipal por parte de Marisol Casado. Por lo tanto, aviso a navegantes y anuncio de que resistiremos jurídicamente cualquier iniciativa sancionadora que adopte este Ayuntamiento, agotando hasta el final nuestras vías de recurso, tanto ante el propio Ayuntamiento como ante los Tribunales Ordinarios. Somos pocos. Somos pobres. Pero eso no significa que no sepamos defendernos. Nos asisten las leyes y el Derecho. Estaría bueno...