El eje principal del programa electoral socialista se apoya en la creación de dos millones de puestos de trabajo para lograr el pleno empleo y mejorar su calidad. Para ello, penalizará las cotizaciones de los contratos temporales y fomentará el uso del contrato fijo de fomento del empleo estable (con el coste del despido a 33 días). Además, el PSOE promoverá fórmulas para que los convenios colectivos vinculen las retribuciones a los resultados de las empresas.

El empleo es el mejor cinturón de seguridad. La legislatura que se termina ha sido la del empleo y nos proponemos que la próxima sea la del pleno empleo', aseguró ayer Jesús Caldera al presentar ayer el borrador del programa electoral socialista, que el ministro de Trabajo se ha encargado de coordinar.

Si los socialistas vuelven a ganar las elecciones del 9 de marzo, se han propuesto que el empleo siga siendo el motor de la economía, para lo que prevén crear dos millones de puestos de trabajo, elevar la tasa de actividad al 70%, reducir la tasa de paro del 8% al 7% y recortar cinco puntos la temporalidad hasta el 25%.

Por ello, uno de los capítulos del programa más nutridos con propuestas concretas es el dedicado al mercado laboral. Para empezar, los socialistas confirman que subirán el salario mínimo interprofesional a 800 euros en 2012.

También en materia retributiva, el programa del PSOE propone respetar el actual modelo de determinación de los salarios, pero, al mismo tiempo, 'promover en el marco de la negociación colectiva nuevas fórmulas dirigidas a favorecer la participación de los trabajadores en los resultados de las empresas'. Aunque no concretan más la medida, la propuesta se traduce en una mayor vinculación de las retribuciones de los trabajadores, no sólo salariales, a los beneficios de las empresas. Dentro de esto, se incluyen, por ejemplo, el cobro de bonus o stock options ligados al cumplimiento de objetivos de la compañía, o la percepción de otros beneficios sociales como la suscripción a planes de pensiones.

Los socialistas se proponen también mejorar la estabilidad en el empleo. Para ello 'potenciarán' el contrato de fomento del empleo indefinido, que tiene una indemnización por despido de 33 días por año trabajado y un máximo de 24 mensualidades, más barato que el contrato fijo ordinario. Actualmente este contrato está limitado para determinados colectivos de trabajadores.

Además, propone distintas penalizaciones a los contratos temporales. La primera de ellas consistirá en variar las cotizaciones por desempleo, aumentando la brecha de las cuotas que pagan los empresarios por los temporales y los indefinidos. Así, deberán bajarán la cotización de los contratos estables, subir la de los eventuales o ambas cosas. En segundo lugar, quieren penalizar las cotizaciones de los contratos que se extingan coincidiendo con vacaciones.

Para vigilar el cumplimiento de todo esto, el PSOE pretende reforzar la Inspección de Trabajo aumentando hasta 3.000 la plantilla de inspectores y subinspectores; y con un plan de choque el primer año de legislatura, en el que incorporarán 300 efectivos.