Existen cárceles que se levantan en llanuras,
grises, con torres de viejo cemento
encumbradas por puestos acristalados,
vigilantes. Un patio central y uniforme.

Y existen cárceles invisibles,
barrotes morales, jaulas sociales,
existen libertades encerradas,
causas recluidas, hombres sumisos.

Patios urbanos, uniformes elegantes,
celdas unifamiliares, amuebladas.
Comedores de pago, recreo limitado.
Tráfico, miedo, silencio.

Existen torres de cristal,
observan los guardianes.
Palabras prohibidas, libros quemados.
Existen gritos enjaulados, hombres derrotados.

¡No sois libres! ¡Seguid caminando!
Seguid consumiendo, seguid trabajando,
seguid pagando, seguid gastando.
Créditos, cadenas, leyes, celdas.

¡Rebelaos!