En vísperas del comienzo de una nueva cumbre hispano-francesa, Nicolas Sarkozy calentó ayer el ambiente al asegurar en una rueda de prensa que José Luis Rodríguez Zapatero y Romano Prodi le han propuesto organizar operaciones de «expulsión colectiva» de inmigrantes en situación irregular.
Las palabras del presidente francés causaron sorpresa tanto en el Gobierno español como en el italiano. El secretario de Estado de Asuntos Exteriores, Bernardino León, aseguró a los periodistas que no hay planteada ninguna operación de tipo bilateral o trilateral con Francia o Italia para hacer repatriaciones conjuntas y que Zapatero no ha pedido nada en este sentido. León señaló que cualquier decisión de ese tipo se enmarcaría en un acuerdo europeo.
En Roma, el ministro del Interior italiano, Giuliano Amato, afirmó que su Gobierno no tiene intención de realizar «ninguna expulsión colectiva, masiva o de grupo» y sólo prevé «medidas específicas de expulsión» de ciudadanos concretos si se produce una autorización judicial. Igualmente, insistió en que los vuelos colectivos los organiza la Unión Europea para repatriar a inmigrantes clandestinos de varios países, informa Europa Press.
Precedente
España, Francia e Italia ya realizaron un vuelo conjunto de repatriación de inmigrantes rumanos en septiembre de 2005, después de un acuerdo alcanzado por los países del G-5, del que forman parte también Alemania y el Reino Unido. Lo cierto es que, una vez más, la distinta sensibilidad en materia de inmigración se interpone en las relaciones entre Francia y España.
Sarkozy, que, cuando aún era ministro del Interior en su país criticó la regularización masiva hecha por el Ejecutivo de Zapatero, señaló ayer que los jefes de los Gobiernos español e italiano le han asegurado que no harán más operaciones de ese tipo. Después, defendió su política de aplicar estrictamente las leyes para evitar que los inmigrantes estén sin papeles en Francia y, tras asegurar que Zapatero y Sarkozy le han propuesto las mencionadas expulsiones colectivas, preguntó: «Lo que hacen los socialistas italianos y los socialistas españoles, ¿no creen que debe hacerlo Francia?».
Conexión eléctrica
Junto a la cooperación en materia de inmigración y en la lucha contra el terrorismo, el otro gran asunto que estará presente mañana en París, en la XX Cumbre hispano-francesa-la primera a la que asistirá Nicolas Sarkozy como presidente- será el de las conexiones transfronterizas, sobre todo el de la puesta en marcha de un enlace de alta tensión entre los dos países, algo que se viene intentando lograr desde hace quince años.
Para España, resulta de gran importancia aumentar el nivel de la interconexión eléctrica con Francia, que hoy apenas alcanza el tres por ciento de la potencia instalada en nuestro país, cuando se desearía llegar al diez por ciento. El Ejecutivo español considera que ahora esto es posible porque ha habido un cambio importante de voluntad política con la llegada de Sarkozy, según el secretario general de Energía, Ignasi Nieto.
Nieto explicó que en la cumbre se tratará de llegar a un acuerdo que fije la fecha límite para tomar una decisión definitiva sobre el trazado a través de los Pirineos. España querría que esa fecha fuera antes de junio, sobre la base de una propuesta de construir 55 kilómetros de línea, con una capacidad de 1.200 megawatios, entre Figueras y la localidad francesa de Baixas, en lo que parece que ya están de acuerdo Madrid y París. El problema a resolver es si ante el posible impacto ambiental, se optaría por el soterramiento de un tramo de unos diez kilómetros en los Pirineos.

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