La Coctelera

BLOG DE LOS FALANGISTAS DE LA SIERRA NOROESTE DE MADRID

LA ALTERNATIVA FALANGISTA EN NUESTROS PUEBLOS

15 Diciembre 2007

¿DE VERDAD EL ENEMIGO ES EL ESTADO? (ARTÍCULO DE JOSE JAVIER ESPARZA EN "EL MANIFIESTO" Y REPRODUCIDO POR "LOS GALLOS").

El discurso liberal ha terminado por calar en mucha gente: el Estado es el enemigo; cuanto menos Estado, mejor. Sin embargo, quien dicta hoy leyes de muerte o de supervivencia, quien guía las conciencias y los estilos de vivir, ya no es el Estado, sino el Mercado. Y en los Estados Unidos, que son la Meca de esos liberales denigradores del Estado, ha tenido que ser el poder ejecutivo el que intervenga para frenar la crisis hipotecaria, es decir, para enmendar la plana a los desmanes del Mercado. Intervención ésta, por cierto, que no es en absoluto nueva en los Estados Unidos, nación donde el discurso liberal rara vez ha llegado a los extremos de inhibición política que en Europa predican los neoliberales. Pongamos las cosas en su sitio.

El Estado es un monstruo, cierto. El más frío de todos los monstruos fríos, decía Nietzsche. El terrible Leviatán que caracterizó Hobbes. Claro que sí. Pero esa cualidad monstruosa no descansa en el Estado en sí, ni es algo que pertenezca en exclusiva al Estado. El Estado es un aparato: una burocracia, una organización de poder. Como corresponde a todo poder, siempre intentará ocupar todo el espacio disponible. Así fue en el pasado, cuando suplantó a las comunidades naturales. Pero no es imposible ponerle freno: los hombres siempre han sido capaces de hacer frente a Leviatán –a veces, es verdad, a costa de su propia vida-. Dominar al monstruo ha sido uno de los grandes retos de la modernidad; nunca se ha resuelto el problema por completo, pero hoy estamos asistiendo a la agonía de los Estados, desmantelados por la globalización. Prevenir contra el poder del Estado, hoy, aquí, tiene algo de danza macabra: bailamos sobre un cadáver.

Y mientras el Estado agonizaba ha surgido un poder nuevo, radiante, triunfal, que muy rápidamente ha ocupado su sitio: el poder del Mercado. El Mercado no se nos presenta como el guardián férreo del orden, sino al contrario, como aquel que vela por la libertad. Ahora bien, ¿la libertad de quién? La libertad del Mercado. Él dicta sus leyes conforme a sí mismo. El resultado es la tendencia al vacío. En eso el Mercado ya no es Leviatán, sino el otro monstruo mítico-político, Behemoth, que Hobbes caracterizó como el caos y la fuerza desatada, la absoluta ausencia de norma, donde sólo encuentra cobijo quien sacrifique en el altar del propio Mercado. ¿Y es posible guiar a este monstruo del ronzal? Sólo si el osado se aparta de la ley de Behemoth; el Mercado es un monstruo al que sólo se puede dominar desde fuera. Cierto que, en ese caso, no faltará quien clame por la libertad perdida. Pero repetimos la pregunta: ¿la libertad de quién?

Lo que de verdad importa

El poder del Mercado, Behemoth, puede ser más terrible que el del Estado, Leviatán, porque es menos controlable. El Estado se asienta en leyes y normas; fija un campo de lucha y tampoco oculta que lo que está en juego es el poder. Por el contrario, el Mercado se asienta en una supuesta espontaneidad de agentes libres, tiende a rehuir normas y leyes (salvo la sacrosanta ley del mercado); no fija un campo de juego, sino que pretende extenderse a todos los campos, y oculta su lógica de poder bajo la nube de humo de la búsqueda de felicidad. Pero cuando el Mercado se extiende a escala planetaria, entonces es cuando todas las caretas caen: lo que de verdad contemplamos no es la emancipación (la libertad de los individuos), sino la dominación (la sumisión de la vida entera de las personas).

Entendámonos: no se trata de elegir entre el Estado o el Mercado; se trata de elegir la libertad en el sentido más profundo del término, es decir, la autonomía de las personas y de las comunidades para decidir sobre su propia forma de vida. Si el Estado la amenaza, habrá que combatir contra el Estado; si el Mercado la conculca, entonces habrá que combatir contra el Mercado. En ambos casos, los hombres disponen de un arma privilegiada: lo político, es decir, la capacidad para dar forma a la vida colectiva según unos principios cargados de sentido.

La fórmula es mucho más material de lo que parece. Por ejemplo, un elemental sentido de la justicia lleva a considerar abusivo que los hombres tengan que pagar por un techo cantidades multiplicadas hasta la usura; en esa situación, la intervención política natural llevará a congelar las hipotecas, que es lo que acaba de hacer Bush en los Estados Unidos. Las mismas consideraciones pueden hacerse extensivas a cualesquiera otros campos. También, por supuesto, a aquellos en los que lo político no ha de dirigirse contra el Mercado, sino contra el Estado; por ejemplo, cuando el ciudadano ha de revindicar su soberanía personal contra un Estado que intenta adoctrinar a sus hijos, tal y como está ocurriendo en España con la EpC.

Si es suicida dejar lo social a los socialistas, no sería mucho más seguro dejar la libertad a los liberales. Ambos credos reposan sobre una teoría del poder disfrazada de redención. Ambos tuvieron sus días de gloria, que ya no son los de hoy. En los tiempos del Estado-mamá y del Mercado-Dios hacen falta nuevas formas de entender el orden y la libertad.

servido por falangesierrayavila 32 comentarios compártelo

32 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Pepe

Pepe dijo

El enemigo de verdad es o, mejor dicho, son los politicos supuestamente democratas que han ido siempre a la suya, como Alzaga que recientemente se ha jubilado y ha cerrado su despacho llamado Iberforo o algo asi. Pero quedan un monton de sinverguenzas queriendo vivir de la inercia.

16 Diciembre 2007 | 08:43 PM

FALANGISTA SERRANO

FALANGISTA SERRANO dijo

Tu comentario me recuerda mucho al magnífico discurso de la Presidenta de Argentina que reproducimos un poco más abajo: volver a unir legitimidad y función público, mediante la articulación de mecanismos de representación REALES. Los partidos políticos se representan a sí mismos, pero no al pueblo trabajador. Por eso, los políticos profesionales han dejado de servir a esa fin.

17 Diciembre 2007 | 12:33 AM

CARLOS GALAPAGAR

CARLOS GALAPAGAR dijo

Efectivamente... el Estado NO es nuestro enemigo. Al menos el tipo de Estado que nosotros propugnamos. De todas formas, entiendo que en un Estado falangista -y esto es teorizar pura y duramente- el Estado se haría cada vez más pequeño, al tiempo que irían asumiendo más y más funciones los Municipios y los Sindicatos... ¿estoy en lo cierto? ¿no es esa una diferencia fundamental de la primitiva Falange con el Fascismo? (con permiso de Jérez Riesco, por supuesto).

17 Diciembre 2007 | 01:00 AM

SantiagoLC

SantiagoLC dijo

Carlos Galapagar:

Efectivamente nuestras diferencias con los fascismos vigentes entonces radicaban en que para ellos la Nación la creaba el Estado y para nosotros el Estado es un instrumento al servicio de la Nación. MIentras las corporaciones del fascismo italiano eran organizaciones pertenecientes al Estado nososotros entendemos el Sindicato como organización de caracter público, dotado de personalidad de derecho público pero no siendo un organismo estatal en sentido jurídico. El Sindicato en nuestras creencias no es estatista , pero tampoco está frente al Estado.

Sin embargo en nosotros el Estado no puede estar ausente. En el 35 en Valladolid (aniversario primero de la fusión) JA reconocía que no era posible una economía minimamente organizada sin un estado fuerte y solo es fuerte sin caer en la tiranía si está al servicio de un destino histórico.

Esto no quita que la influencia evidente tomista en JA le hiciera rechazar el concepto panteísta del Estado de los fascismos, como así lo dijo enn las Cortes a Gil Robles, lo dijo también en la Comedia, lo volvió a repetir en el Mitín del Frontón Betis de Sevilla, etc...

Pero cuidado porque Ramiro si hizo cantos en su primera época al panteismo estatal, si bien atemperado con el tiempo posterior. Aquí hay unas diferencias que habría que analizar más cuidadosamente entre ambos fundadores. JA era más personalista y Ramiro más jacobino. En el primero predominaban las personas y en el segundo las Naciones emanadas del Estado.

La relación para JA entre el individuo y el Estado está basado en la armonía y en el servicio a un destino histórico, a una misión histórica de unidad. Algo muy diferente del Leviatán de Hobbes en donde el acuerdo entre el individuo y el Estado es porque no queda otra dada la maldad natural del hombre. Para Hobbes el Estado es un mal necesario que nos protege de la maldad del hombre como ser intrinsecamente perverso. El tomismo y la Civitas Dei de San Agustín lo hacen imposible para el pensamiento de JA.

Bueno ya seguiremos, pero tocas de soslayo el tema del principio de subsidiariedad que eso da para mucho.

Pero es interesante tu comentario y el que encabeza el tema

Un saludo

¡¡¡AE!!

17 Diciembre 2007 | 06:43 PM

NACHO TOLEDANO

NACHO TOLEDANO dijo

SANTIAGO LC:

Más intervenciones así, por favor... es buenísima. Entre tanta monserga de crisis, desuniones, premios naranjas y limones todavía es posible hablar de falangismo con serenidad. Me gusta mucho esta clase de debate.

¿El papel del Estado en el falangismo? interesantísimo tema, tal y como apuntas. Yo creo que el Estado falangista es un Estado corrector de desigualdades: es decir, livianamente intervencionista y dando toques "aquí y allá", en tanto en cuanto se detectaran factores contrarevolucionarios que necestaran ser corregidos.

Recuerda la famosa frase (creo que era de Gustavo Morales o de Carlos Galán, que me perdonen ambos por si no es de ninguno de los dos) que decía que La Falange venía "a dejar manco" a Adam Smith. Con ello, se significaba que los falangistas veníamos a corregir directamente -a través de actuaciones estatales- las eventuales desigualdades del mercado (en contra de la tesis de Smith acerca de que es la "mano invisible" del mercado quien las corrige).

De cualquier forma, entiendo que si La Falange viene a potenciar el principio de subsiaridad -como apuntas al final de tu intervención- y con esto se fortalece la independencia de entes tales como el Sindicato, queda muy limitado el poder del Estado. Yo concibo -soñar es gratis- el Estado falangista como una institución muy poderosa en algunas facultades (Defensa, Política Exterior, Educación) y de mínima intervención en la vida económica y política cotidiana.

Un saludo AE

17 Diciembre 2007 | 09:18 PM

SantiagoLC

SantiagoLC dijo

Estoy bastante de acuerdo con lo que dices. Sin embargo, creo que en las lineas maestras de la economía el Estado no puede estar ausente o limitarse a ser un liviano actor. No se trata de que lleve a cabo una planificación detallada con caracter intervencionista, pero si al menos una planificación de caracter indicativo o general al servicio del bien común, eso si dejando al Sindicato autonomía en cuanto al diseño de planes a niveles sectoriales y a su ejecución en éste ambito

Estoy e acuerdo que posiblemente en esa situación idilica de un Estado nacionalsindicalista, este intervenga menos. Pero esto es claro, cuanto más vertebrada esté la sociedad menos intervendrá el Estado o menos debería intervenir.

Sobre el principio de subsidiariedad. Bueno en principio y conceptualmente el que el Estado solo intervenga donde el individuo y colectivos de los mismos no lleguen puede enterderse como una forma de participación politica del ciudadano de una forma más directa. Aquí estoy de acuerdo. Entiendo así mismo que el origen del principio de subsidiriedad fue justo en su reconocimiento y defensa bajo auspicios de encíclicas papales ante panteísmos estatales del momento (finales del XIX y por supuesto principios del XX). Sin embargo, este concepto ha sido utilizado de manera perversa por los liberales a nivel economico y por federalistas (antes foralistas y hoy ya separatistas) a nivel territorial y aquí no estoy de acuerdo. A nivel territorial si el principio de subsidiariedad no va unido al principio de solidaridad, se generarían desajustes y perdidas de cohesión territoriales. Por otro lado hoy es muy frecuente escuchar a los ultraliberales hacer un canto al principio de subsidariedad aplicado al ámbito económico donde se pretende que el Estado no ya solo deje de ser intervencionista, sino que además tampoco vigilante, o sea que mire para otro lado y esto no lo comparto.

Es probable como dije antes que una sociedad vertebrada y en un contexto nacionalisindicalista, donde el pricipio de solidaridad esté salvaguardado, es entonces cuando el principio de subdidiaiedad no me generaría ningún tipo de duda.

PD: Nacho he enviado 2 mail al Faro y me da rechazo y he votado 4 veces (ya que no aparecía mi voto cada vez que votaba) en el Foro del Faro del Guadarrama y no sale nada. ¿Que pasa?

Un fuerte abrazo

¡¡¡AE!!

18 Diciembre 2007 | 09:21 AM

Coroccato

Coroccato dijo

En primer lugar os felicito, porque estos comentarios son lo mejor que se ha leido en nuestras páginas en bastante tiempo. Lo digo sinceramente.

En segundo lugar quiero plantearos una duda existencial, en cuanto al sindicato tal y como se habla en entornos falangistas. Ambos me conoceis y sabeis de sobra que todavía me queda mucho por aprender, así que espero que seais comprensivos. Pregunto, cual es exactamente la estructura del sindicato, quienes participan en él, y sobretodo cuales son exactamente sus funciones. Por aproximación que he encontrado en algunos comentarios en otros foros, me parece entender que el sindicato es una empresa, de caracter colectivo, donde la iniciativa es netamente privada, y su gestión corresponde a sus integrantes, quienes reparten los beneficios de forma equitativa. La duda fundamental es si ese sindicato, tiene similitud con las cooperativas tal y como se plantean hoy día.

18 Diciembre 2007 | 10:57 PM

SantiagoLC

SantiagoLC dijo

Estimado Coroccato:

Te respondo:

El Sindicato está estructurado por ramas de la producción y constituido por todos los trabajadores(directivos, técnicos y obreros). Es único y obligatorio. No es una empresa, sino que es la empresa la que se integra en función de su actividad en el Sindicato que le corresponda es decir en función a la rama de la producción en que se desarrolle su actividad.
El capital de la empresa se obtiene a partir del propio sindicato en el que la empresa está adscrita, por este motivo y porque propugnamos la atribución de la plusvalía a los trabajadores a través de los Sindicatos, es lo que hace necesario la nacionalización del servicio del crédito, bien entendiendolo como tal o dotando a los sindicatos de un propio sistema crediticio , es decir creando una Banca sindical.
El sujeto de la propiedad de la empresa es el Sindicato a través de sus trabajadores. El capital estaría al servicio de la producción y no participa ni en la gestión ni en la propiedad de la empresa.
Los directivos, técnicos y obreros actúan en la empresa como socios y en la que aportan su trabajo y son propietarios de los medios de producción y la plusvalía a través del Sindicato al que la empresa pertenece.
La propiedad de la que hablo es sindical pero puede coexistir con la propiedad individual, familiar y municipal, es decir las otras unidades naturales de convivencia.
El sistema actual de cooperativas se parece pero no es lo mismo ya que mantiene y no desmantela el sistema crediticio capitalista. El origen del capital está en los cooperativistas y no en el Sindicato. Digamos que es una forma social dentro del sistema capitalista pero que no lo modifica.
Por cierto he utilizado la palabra nacionalizar y lo hacemos muchas veces, cuando lo más correcto seria hablar de socializar más que nada por la extensión del beneficiario. Alguién dijo que el Sindicalismo que asume la Falange es una forma no estatista de socialización. Pero estas pejiguerías semánticas, y más a estas horas de la noche son harina de otro costal.

Bueno espero que te pueda servir, aunque es un tema donde caben muchos matices e interpretaciones ya que quedó en fase de desarrollo por los fundadores y todo este asunto queda siempre abierto a cualquier opinión.
Seguro que Nacho lo puede completar mejor ya que él es de letras y yo de ciencias.
Un abrazo

¡¡AE!!

19 Diciembre 2007 | 02:43 AM

Coroccato

Coroccato dijo

Por partes, al hablar de un sindicato como No-empresa, entiendo que es una institución de carácter público. Por tanto adscrita al Estado, con los matices precisos.

Por otro lado, al hablar del Sindicato como administrador, o como inspector, me imagino dos posibilidades, la primera donde el Sindicato reparta los beneficios de forma equitativa sobre todas las empresas, es decir que existiría una especie de convenio laboral que afectaría a todas las trabajadores de un mismo sector por igual. O bien una segunda opción donde sean los propios trabajadores quienes repartan los beneficios por si mismo.

La opción del "convenio sectorial" me parece demasiado rígida pues no se adapta a la buena o mala marcha de cada empresa, ni incentiva el esfuerzo personal, intelectual, de los trabajadores. Por ello no me parece una buena idea.

La segunda opción, que se me ocurre -para el reparto de los beneficios- es que sean los propios trabajadores quienes los repartan. En este caso, existe una participación inmediata de los trabajadores en su propia empresa, y en el reparto de la plusvalía, existe incentivos directos sobre el esfuerzo, etc. Por tanto no creo necesario entonces el papel del Sindicato.

En cuanto a las cooperativas, es cierto lo que dices, existe la posibilidad de que personas jurídicas formen parte de ellas, desvirtuando su funcionamiento. Pero solo es una posibilidad legal, no es necesaria su participación. De hecho la mayoría de los socios integrantes de cooperativas son personas físicas. En España, hay más de 2 millones de trabajadores asociados a cooperativas, para hacernos una idea del peso de los trabajadores dentro de su propia empresa.
Por tanto al obligar que todas las cooperativas estuviesen integradas por personas físicas, no cabe la posibilidad de establecer el reparto de la plusvalía por participaciones o acciones.

Por último si hablamos de la cooperativa, como empresa bancaria, susceptible de prestar dinero como una banco cualquiera. Es cierto que existen, Caja Laboral, es un ejemplo. Este caso particular de cooperativa, es poco frecuente, y socialmente roza con los principios sociales de reparto de la riqueza.

Un saludo.

19 Diciembre 2007 | 11:49 PM

SantiagoLC

SantiagoLC dijo

Estimado Coroccato:

Me parecen muy interesantes tus comentarios y por supuesto todo lo que estamos comentando o al menos parte es en cierto modo una sobreinterpretación sobre líneas generales descritas por JA en su corta vida política.

Sobre lo que comentas de entender al Sindicato como institutción de caracter público adscrito al Estado. Yo insistiría en el matiz. Si entendemos que es adscrita al Estado por participar en funciones del mismo y ser un órgano de participación politica. Entoncés la palabra adscrito la acepto. Yo personalmente lo definiría como una organización pública autónoma del Estado, pero no un órgano del Estado. Si que recibiendo del Estado directrices genéricas de planificación. Yo en esta forma de entenderlo como órgano de Derecho Público que bajo directrices del Estado no es en sentido juridico un organo estatal, como creo que Legaz Lacambra lo definió me encuentro más próximo. El definirlo como Organo autónomo del Estado, también me parece correcto. Pero bueno el sentido de lo que se pretende con esto de las definiciones es evitar el caer en los errores del fascismo o del franquismo en que el Sindicato era servil al Estado y a él pertenecía.

Sobre lo que comentas sobre el Sindicato como administrador o como inspector y que si los trabajadores se reparten la plusvalía carece de sentido la existencia del Sindicato.Bueno esto no es así. Y todo viene de una confusión o mejor dicho, corrección del propio JA en algunos conceptos en sus últimos tiempos. Durante todo el año 35 JA afirmaba en repetidos discursos que la plusvalía redundaría en los trabajadores o como hacía a finales (en el periodico Arriba de finales del 35) de este mismo año que ya hablaba que "la plusvalía se asignaría al productor encuadrado en Sindicatos", algo distinto ya. Pero en el año 36, el cambio es algo mayor, en Enero en un discurso en Zaragoza, y de nuevo a mediados de Junio y una vez más a finales del mismo mes en sendas publicaciones hablaba de atribuir la plusvalía "al Sindicato nacional " o como también dijo a la "agrupación orgánica de los productores ". Es decir ya está hablando que la plusvalía iría al Sindicato. Esto que te cuento lo describe Juan Velarde en un libro suyo y en donde al parecer fue advertido JA sobre el riesgo de su concepto inicial de plusvalía en derivaciones económicas de crisis por ejemplo lo que significaría en un incremento de la inflación entre otras vicisitudes. Con este rollo que te he soltado pretendo responder a tu duda. Es por tanto el Sindicato, en mi opinión el que actúa como administrador de esa plusvalía, en beneficio directo del trabajador, en redundarles con esos beneficios que le corresponden a los trabajadores en cuestión.

Sobre el convenio sectorial que comentas. No yo solo he comentado que la planificación sectorial pudiera quedar en manos del Sindicato y la general en recomendaciones o indicaciones del Estado.

Sobre las cooperativas. La cooperativa no deja de ser una sociedad mercantil. Es si se quiere la sociedad mercantil " más social ", pero es mercantil. La propia supervivencia del modelo cooperativo en el sistema de economía capitalista la hace poseedora de aditamentos que por tanto la hacen compatible con ella. Es dificil que habiendo algo que sobreviva en el modelo de economía capitalista lo pueda también en el nacionalsindicalista. Sin embargo si veo en el modelo de las cooperativas muchas carateristicas formales, repito formales, que se parecerían a nuestro modelo. Si reconozco que es posible que en un utópico sistema de transición de un modelo capitalista al nacionalsindicalista pudiera ser el gozne necesario y no traumático de paso.

Bueno que es muy tarde, pero olvides que todo esto es un tema que salvo asuntos claves inmutables, todo lo que es pormenorizar y entrar en detalles menores está en revisión continua, con lo que las conjeturas están abiertas.

Un abrazo

20 Diciembre 2007 | 02:39 AM

falangesierrayavila

falangesierrayavila dijo

BRAVO CAMARADAS...

Más debates así. Gracias Corocatto y Santiago LC. Después de estas intervenciones, todos tenemos infinitamente más claras las ideas. Quien no lo entienda, que pregunte por favor.

20 Diciembre 2007 | 05:13 AM

Coroccato

Coroccato dijo

Creo que no me he explicado suficientemente. Al hablar del Sindicato, me atrevo a cuestionarlo desde el fondo. Cuando ingresamos en esta santa casa, lo hicimos pensando en que el modelo económico, social y político que se planteaba era el mejor. Esto es una obviedad para todos nosotros, pero de vez en cuando es necesario recordarlo para acudir sobre determinados temas muy controvertidos. Este es quizá uno de ellos.

Yo en particular suelo analizar con detalle las propuestas, que se van lanzando, hasta donde llega mi formación. Por este interés personal cuestiono el Sindicato. Personalmente no me vale que fuera propuesto por José Antonio, en su día. Es un aval, pero debe disponerse en la práctica con la mayor eficacia posible. En pocas palabras, es posible que el Sindicato funcione, pero eso para mí no es suficiente, tiene que ser la mejor alternativa de cuantas puedan plantearse.
En el plano económico, sabemos que existe una pugna constante entre la justicia social, y el rendimiento económico, la estructura que mejor resuelva este enfrentamiento saldrá victoriosa. Pues en esas quiero seguir planteando el debate.

Retomando el planteamiento sobre el Sindicato, creo personalmente, que el reparto que pudiera ejercer sobre los beneficios de la empresa, suponen un impedimento sobre la propia gestión de la empresa. Quizá ofenda sensibilidades si dijera que me parece un intermediario, sobre la empresa y el propio Mercado. En la anterior intervención planteo, cual sería su papel en el reparto de los beneficios y mi imaginación no me depara ilusiones sobre el Sindicato. Socialmente es aceptable presentar al Sindicato como una institución que evite la injusticia del capitalismo, pero no me parece una alternativa eficaz para la gestión de las empresas.
No me parece necesario que una institución tenga que resolver asuntos de cada empresa, de hecho me parece un riesgo a varios niveles:
En primer lugar, al establecer esta institución es necesario crear una burocracia que la soporte. Imaginemos que una institución tuviera que auditar cada mes todas las empresas para disponer un sueldo a cada trabajador, sería una tarea faraónica. Esto supone en la práctica un gasto importante de presupuesto, y tiempo en trámites que no reportan beneficio económico, solo distribuirían riqueza ya creada.
En segundo lugar, si el Sindicato tuviese que evaluar cada empresa existiría una posibilidad real de que este no pudiese interpretar, el esfuerzo personal de cada trabajador. Cuando lo socialmente justo sería la remuneración en función de ese esfuerzo y aportación a la empresa.
En tercer lugar, no menos importante existe la posibilidad de que los componentes del Sindicato, tengan aprecio o desprecio por unas y otras empresas, promocionen o frenen unas y otras teniendo en cuenta el poder que ostenta.

Quizá por todo ello me parece más adecuado la gestión cooperativa, al menos hasta donde llega mi formación.

Retomando lo que dices sobre la sociedad cooperativa, una anécdota: las cooperativas no se registran en el registro mercantil si no en el Registro de Sociedades Cooperativas.
En cuanto a su faceta, capitalista desconozco a qué te refieres, si puedes darme más detalles lo agradecería.

Un abrazo a todos.

20 Diciembre 2007 | 06:50 PM

NACHO TOLEDANO

NACHO TOLEDANO dijo

COROCATTO:

Entiendo tu desconfianza acerca de esos "megaorganismos" que tiendan a controlar la actividad económica española. Sin embargo, nuestros Sindicatos no aspiran a controlar la producción. Al menos eso creo...

Marcarían directivas generales sectoriales. Grandes líneas de actuación. Sin embargo, el día a día de la empresa -la gestión y el tratamiento de los problemas- correspondería a los propios trabajadores de la misma en régimen AUTOGESTIONARIO. Nuestra sociedad se articula de abajo (autogestión en la empresa) a arriba (grandes líneas de política económica). De lo pequeño y directo a lo grande. Y es que al ser muy amplia la base democrática, las intromisiones "sindicales" en la vida económica deberían ser -al menos en teoría- secundadas por la mayoría de esta base de decisión.

Un ejemplo: una empresa que construya automóviles es autogestionada por sus propios tarbajadores. Son ellos quienes decidirán el día a día en esa empresa (régimen disciplinario, reparto anual de beneficios, turnos...). El Sindicato intervendría en el caso de que alguno de estos trabajadores de la fábrica de automóviles necesitara un crédito (el Sindicato habrá fijado las condiciones de acceso a este crédito, los tipos aplicables, el destino de los beneficios derivados del préstamo...) o quisiera solicitar una Vivienda (el Sindicato habrá promovido Vivienda Pública y sus condiciones de acceso). Es decir, grandes temas que, aunque afectan a todos, no vienen referidos al "día a día" de nuestra empresa de automóviles en concreto.

Las formas cooperativas pueden ser soluciones excelentes en tanto en cuanto nos ofrezcan ideas de orden PRÁCTICO que nos acerquen al modelo autogestionario.

Soñar es gratis, aunque siempre viene bien analizar lo que querríamos hacer si pudiéramos.

20 Diciembre 2007 | 07:37 PM

SantiagoLC

SantiagoLC dijo

Estimado Coroccato:

Estamos mezclando lo que quedo escrito en los viejos textos que fue poco, lo que pensamos que pudiera ser y lo que asumimos como que es y realmente no lo es.

Cuando dices que te preocupa cual es realmente la estructura que resuelva el dilema entre justicia social y rendimiento económico. Te añado que tal tesitura parte de un visión de nuestra concepción por otro lado ancestral de entender que la finalidad de la empresa es exclusivamente el rendimiento.
Vayamos a los origenes. JA vino a decir que toda revolución que conlleve una revolución economica debe ir encaminada a la incorporación a las ventajas de la producción por parte de las masas enormes de desarraigados por la economía liberal. También vino a decir que el trabajo es una función humana a la que queda SUBORDINADO cualquier consideración de orden politico, social y económico. Dicho en otras palabras para mi empresas con alto rendimiento económico y escasa justicia social no me interesan.

Dices tambien que temes que el Sindicato no sea a una alternativa eficaz a la gestión de empresa. Vamos a ver aquí hay un error conceptual que creo que no me he sabido explicar. No se trata de exista un sindicato por empresa, sino que es ésta la que pertenece a un sindicato.. El principio de verticalidad afecta a producto y a productor. Es decir los sindicatos son la muestra de lo que es el ciclo completo de producción y aquí entra el origen que es la materia prima y concluye con el producto finalmente elaborado. Con tal numero de posiblibilidades de adscripción de empresas a tal sindicato no es posible pensar que el Sindicato como tal gestiona la empresa como persona física sino que lo realiza a traves de sus sindicados que están en la propia empresa y que son miembros del sindicato.

Lo de que el Sindicato se convierte en mero distribuidor de la riqueza ya creada. Bueno esto es así pero no tendría porque ser así, especulando podría pensarse que podría utilizar el beneficio obtenido en inversión en la propia empresa, beneficios en especie para los trabajadores, formación e incluso recabar para la propia Banca Sindical. No veo porque tendría que ser un mero repartidor de beneficios.

Sobre el ínclito asunto de la Cooperativa. En la cooperativa, que creeme que no me disgusta, sigue predominando el capital sobre el trabajo como elemento de producción y creador de riqueza. Incluso aceptando que en ocasiones (no pocas) el medio que pone el cooperativista es su propio trabajo. Por cierto, si es verdad que hay Registros de Sociedades Mercantiles y Cooperativas por separado, pero esto es afectos de información pública ya que el artículo 1 de la Ley General de Sociedades Mercantiles incluye a la sociedad cooperativa como sociedad mercantil. Además el Real Decreto del 2003 sobre registro de Sociedades cooperativas se creo para regular el hecho de actividades desempeñadas por sociedades cooperativas afectas a distintas comunidades autónomas.

En relación con la supuesta faceta capitalista de la cooperativa no hay nada mejor como acudir al supuesto padre del cooperativisimo (para otros además del concepto de autogestión) que era Fourier y sus falansterios. El comentaba que en dichos falansterios o comunidades los beneficios obtenidos se repartieran a los miembros de los falansterios y a los capitalistas aportadores de dinero a dicha comunidad. Volvemos pues a la dualidad capital/trabajo tan reprobable por nosotros.

Hay conceptos como dije al principio que aparecen en nuestra liturgia y no recuerdo referencias en los escritos originales uno es a parte del cooperativismo, si quizás mencionado en la protohistoria del nacionalsindicalismo pero no cuando tal organzación en marzo del 34 se configura como tal y otra es la autogestión. Este concepto que nace en los 50 y tiene su arquetipo en la Yugoslavia de Tito y en las comunidades judías de producción ha sido aceptado y puesto en circulación por un tipo de falangismo auténtico en los 70. Ciertamente la idea es atrayente pero es puro humo ya que lo que interpretan como autogestión, que no está como tal en nuestros textos originales no es más que poner un logotipo interesante a algo ya conocido. El que la propiedad de la empresa, el derecho de control y gestión estén en manos de los que la trabajan y el que se garantice la propiedad de los medios de producción y la reversión de la plusvalía directamente al colectivo de los trabajadores, es algo ya conocido y expresado por JA en el 35 previo a su corrección del 36, pero que ahora le daban el simpático nombre de autogestión que JA no pronunció.

En fín que me gustan tus comentarios, porque pones el dedo en la llaga y es que realmente tenemos mcuhos temas abiertos que habría que discutir y lo que hacemos muchas veces, porque no hay otra, es sobreinterpretar textos del pasado y esto genera muchas formas distintas de entender las mismas cosas.

Un abrazo

20 Diciembre 2007 | 11:29 PM

Coroccato

Coroccato dijo

Nacho:

Estamos de acuerdo que la gestión de la empresa debe pertenecer a sus trabajadores, el término autogestión me parece muy adecuado.
En cuanto a la labor del Sindicato como entidad bancaria, estoy de acuerdo en que es una labor que debe ser realizada cuanto antes. Sabemos la injusticia que supone la existencia de los bancos del sistema, no solo por sus actuaciones directas sobre el sistema en forma de usura. Debemos recordar la injerencia inaceptable sobre el resto de empresas. Se dedican a comprar participaciones en empresas ajenas, y por tanto se entrometen en la gestión de empresa ajenas con todo lo que supone.
Es de justicia que los bancos del sistema desaparezcan, y en su lugar una institución desarrolle apoyo económico sobre las empresas.

Sobre la empresa cooperativa, desconozco si en el pasado contuvo alguna forma de capitalismo. Hoy está prohibido, al menos en Castilla León. No me he acercado a más leyes por falta de tiempo, pero me imagino que la línea será similar en otras Comunidades Autónomas.
Por ello sigo creyendo que la cooperativa revista a la empresa de ese doble sentido, el económico y el socialmente justo.
Me gustaría camarada, SantiagoLC, que detallases en qué aspectos puedes ver a la cooperativa como empresa capitalista. Desconozco como sucede esto en la actualidad. Y me interesa bastante.

22 Diciembre 2007 | 09:15 PM

SantiagoLC

SantiagoLC dijo

Estimado Coroccato:

Perdona, pero entre cenas y comidas por doquier, unido a la victoria del Madrid y la resaca consiguiente, no he podido responderte.

Sobre el tema de la cooperativas te comento que en principio el que las empresas cooperativas puedan ser o no ser capitalistas no es la cuestión clave, si no que deriven en una definición distinta a su origen por el entorno. Si la cooperativa no fuera un islote en competencia con empresas capitalistas y fuese algo más extendido, eso sería algo muy próximo a lo que nosotros pensamos. Además para nosotros la cooperativa no debiera ser un fin en sí mismo sino el origen del resto.

En las ccoperativas de producción (que no de consumo) los socios pueden ser trabajadores que no tienen poder adquisitivo de obtención de los medios de producción necesarios con lo que requierende apoyo crediticio para su creación . Es decir, requieren de un préstamo bancario. Este banco que aporta el préstamo está sometido a los imperativos del mercado, o más aún a los imperativos dictados por el mercado de economía capitalista. ¿ Son créditos tan sociales como debieran los que otorga ?

Por otro lado la necesidad de competir con un mercado(me refiero siempre a las cooperativas de producción) extenso en la proliferación de empresas propiamente capitalistas ¿ no la obliga a utilizar la misma lógica capitalista de eficacia productiva ?, ¿ no te parece que al interactuar con el entorno capitalista se ve obligado a asumir las premisas de optimización del beneficio por la lógica del mercado ?. Materias primas, créditos y amortizaciones del capital que obtiene en el mercado ¿ no le obligan a actuar con la lógica que utiliza cualquier empresa capitalista?. Los precios de venta del producto de una empresa cooperativa, insisto de producción que no de consumo ¿ no se ve obligado por la competencia a ponerlos al uso y modo de la empresa capitalista ? ¿ no crees que la manera de obtener beneficios está en ocasiones, ante la tesitura hostil hacia la empresa cooperativa en reducir costos y pagar al menor precio posible por el trabajo que se incorpora al proceso productivo o reduciendo el precio que se paga por el tiempo de trabajo o reduciendo el tiempo mismo de trabajo?¿lo hace?.

El cooperativismo es cierto que tiene características diferenciales en cuanto objetivo y métodos con la empresa capitalista pero que puede que no en otros aspectos. ¿ No es cierta la existencia de cooperativas que sirven a terceras empresas y que brindan trabajadores a terceros ? ¿No es esto una empresa capitalista ?¿Estamos seguros de que el hecho de que el patrón sean los trabajadores y no un empresario capitalista hace diferente la relación con obreros contratados por los mismos?

Por otro lado, no puedo estar en contra del cooperativismo, como puedes pensar. Que un conjunto de personas se asocien para realizar una actividad económica beneficiosa para todos ellos, de la que son propietarios y sobre la que deciden, nunca me puede parecer mal. Una propiedad colectiva que pertenece a los beneficiarios de esa actividad y que en principio evita la dicotomía entre el que emplea y el que trabaja, es una canción que nos suena muy próxima. Al menos en el concepto no puedo no estar de acuerdo, luego en los matices, en el tipo de cooperativa, y en lo que pueda generar con el paso del tiempo por la competencia desigual, es donde surgen mis peros. La aceptación de personas jurídicas como socios, que ya comentaste, la figura del socio colaborador y su diferencia en la reversión de los beneficios frente a los socios, la diferencia entre el socio trabajador y no trabajador, son cuestiones que me hacen dudar. ¿ No se crearía la figura del "socio" diferente a la del "empleado" como si fuera la del patrón y el asalariado?. Si es así ¿ este que cobra, un salario por su trabajo (capitalismo) o por lo que realmente debiera ser que es por el fruto de su trabajo?

Por tanto el problema radica en la no generalización de empresas cooperativas y que estas sobre todo las de producción puedan tener como competencia a las empresas capitalistas. Si el modelo cooperativo no estuviera inmerso en el sistema capitalista que lo engulle en sus normas no diría lo que digo sino todo lo contrario ya que esto es lo más próximo a lo que pensamos.

Un saludo

¡¡¡AE!!!

24 Diciembre 2007 | 02:30 AM

NACHO TOLEDANO

NACHO TOLEDANO dijo

SANTIAGO LC:

Estoy disfrutando con esta polémica. Muy muy buena...

De lo que parece deducirse de tu última exposición, las cooperativas tendrían una nota capitalista al desenvolver su actuación empresarial en el actual mundo económico capitalista... ¿me equivoco? Más o menos vienes a decir que no pueden ser consideradas de forma aislada, sino inmersas en el actual panorama empresarial, tanto a nivel de mercado como de financiación.

Sin embargo, yo creo que las cooperativas constituyen un interesante catálogo de experiencias para profundizar en nuestra propuesta empresarial. Comprobar y estudiar su ACTUAL funcionamiento y ajustarlo, en lo posible, a nuestro modelo económico ideal. Sea bienvenida toda forma de explotación mercantil en la cual los trabajadores sean los dueños de los medios de producción, además de dirigir la gestión de la Empresa. Y cuando consigamos que la financiación de la misma pase de los actuales Bancos (muy acertada tu anotación el respecto en tu última intervención: si te financias a través de un Banco privado la "rueda" te acaba "enganchando") a la Banca Sindical, tendremos la Revolución en marcha.

Por cierto, y conectadísimo con el tema, el libro de JORGE GARRIDO ("MANIFIESTO SINDICALISTA"). Lo estoy leyendo ahora, y contiene aportaciones interesantes a nuestro modelo económico.

Un abrazo enorme y FELIZ NAVIDAD.

24 Diciembre 2007 | 03:25 AM

SantiagoLC

SantiagoLC dijo

Nacho:

Efectivamente, es exactamente lo que quería decir.
El libro de Jorge Garrido no lo he leido, lo quiero conseguir porque me han hablado muy bien. No se si está en la Vieja Guardia o sino en FEJONS.
Jorge Garrido tiene un discurso magnífico realizado en Valladolid sobre economía nacionalsindicalista, no recuerdo si del 2005 o del 2006. Muy bueno, creo que me lo leí 7 u 8 veces, porque me pareció muy completo y certero.

Un abrazo

¡¡¡AE!!!

24 Diciembre 2007 | 03:54 AM

Coroccato

Coroccato dijo

Hola camaradas

En primer lugar gracias por responder con tanto detalle, sobretodo porque en estos días todos tenemos compromisos familiares y el tiempo es escaso para estos menesteres.

Sobre lo que habéis opinado a cerca del entorno económico de la empresa cooperativa, estoy de acuerdo en lo que decís. No podemos olvidar un entorno muy hostil hacia la empresa socialmente responsable, hoy por hoy sólo impera la ley de la rentabilidad, frente a la justicia social.
Es muy común ver a empresas que emprenden deslocalizaciones hacia países extranjeros en busca de leyes más laxas, y salarios más precarios. Como tampoco podemos olvidar a las ETT´s, y aquellas que funcionan como tales. Pero yo al menos no me resigno a pensar bajo esta situación.
Aunque el Estado no reconoce como corresponde, a las cooperativas en su responsabilidad social, esta responsabilidad es un hecho incontestable. Para ello muestro un ejemplo:
http://subefotos.com/ver/?9ca8ecf6f70c5a963a12a26112c99556o.jpg

(Fuente: Periódico: Empresa y Trabajo Cooperativo, Nº 6, pág. 10) (http://www.coceta.coop/Publicaciones/empresaytrabajo.asp)

Yo espero que algún día se reconozca como corresponde a estas empresas, con exenciones fiscales, subvenciones, y cuanto sea necesario para llevar a estas empresas en la cumbre de la economía española.

De hecho actualmente, Son empresas y entidades que asocian a más de 10.700.000 personas, representan el 12,5% de la población ocupada española y son 10,5% del PIB. Esto es un caldo más que suficiente para poner en marcha la revolución pendiente y suficientes votos como para doblegar al sistema liberal. Así que tomemos nota para las siguientes elecciones.

Un abrazo a todos.

24 Diciembre 2007 | 03:14 PM

NACHO TOLEDANO

NACHO TOLEDANO dijo

COROCATTO:

Muy buenos tus enlaces. Y estamos plenamente de acuerdo. Las cooperativas podrían ser el primer paso hacia nuestra definitiva articulación de un modelo revolucionario de economía social... ¿alguna idea al respecto?

Un abrazo y MUCHAS FELICIDADES COROCATTO. AE

24 Diciembre 2007 | 03:37 PM

Nacionalsindicalista

Nacionalsindicalista dijo

El Nacionalsindicalismo tiene muchos problemas de base en su aplicación y después de
leer el libro de Garrido y de otros, hay varias dudas importantísimas que me corroen por dentro, en primer lugar ¿cual sería la relación entre las empresas familiares (protegidas por el nacionalsindicalismo) y las empresas que fueran del tipo sindicalista, como podrían competir entre ellas? si el sindicato protege a una frente a las otras, como podrían esas pequeñas empresas familiares competir con unas avaladas por la ayuda estatal, porque no nos engañemos,, una empresa familiar produce tres veces más Y mejor que una del tipo cooperativa con las mismas armas ,, jorge pone como ejemplo a la "cooperativa" Vasca Mondragón de como debería de funcionar un estado Nacinalsindicalista (con pequeñas diferencias), pero todos sabemos que Mondragón es una mafia avalada por el PNV y sus entramados religiosos y sobre ella cae la sospecha de estar "protegida" por el sindicato del crimen llamado ETA al estilo Al Capone, además en un Estado Nacionalsindicalista ¿no sería juez el mercado? al igual que en el Capitalismo ¿o cuales serían las diferencias que hicieran fracasar unas empresas frente a otras si todas estarían controladas por el sindicato gremial (en fin no continuo pero tengo miles de dudas obre el tipo de estado que algunos entienden que debería de ser el nuestro, sobre todo viviendo en una Europa y en un mundo totalmente capitalista,,,,,,,,,, para mi es totalmente imposible su realización si somos minimamente sensatos y el pueblo Español nunca nos dejaría llegar al poder con ese discurso,, si no fuera después de una hecatombe del sistema capitalista que nos rodea...... CAFE

25 Diciembre 2007 | 07:46 PM

Coroccato

Coroccato dijo

A lo largo de estos 20 mensajes hemos hablado bastante sobre el papel de las distintas instituciones que se encuentran en el Mercado. Yo creo que están todas las importantes: el poder político, la empresa, la Administración y los bancos.

Sobre el poder político, poco podemos decir, sabemos que está dominado por un sector abiertamente liberal, y por mucho que quieran diferenciarse, son iguales en muchos aspectos. Sabemos que este poder político se soporta en la banca y presiona sobre la empresa mediante los impuestos y las leyes. Es posiblemente el soporte fundamental del sistema.
De modo que quien desee cambiar el sistema liberal, deberá pronto o tarde pasar por la presidencia del gobierno, y francamente nos queda muy lejos. Pero también es cierto que los falangistas somos los únicos que pensamos desmontar el sistema sin miramientos.
Sobre los bancos, puede decirse que su papel hoy por hoy es fundamental en la economía española, y no puede desaparecer sin una solución transitoria que los vaya desmontando. Lógicamente como acabo de decir esta tarea no la van a emprender ni los políticos ni los propios bancos, sería absurdo hacer quebrar sus propias empresas.
De modo que la solución transitoria debe venir de los propios españoles, concienciados sobre este asunto. Ya comenté a algunos de vosotros, la conveniencia de crear una institución paralela a los bancos y que estuviese en condiciones de hacerle una competencia radical.
Esto es una obra utópica, pero no es menos cierto que existen muchas fundaciones que se dedican a prestar todo tipo de servicios -desde seguros hasta asistencia social-. Entonces porqué no podría existir una institución capaz de prestar dinero en condiciones revolucionarias, a precio de coste. Desde luego que si esto funcionara la competencia con los bancos sería brutal, la gente se huiría de ellos.
Es una locura, pero imaginemos que funcionase, serían retirados ingentes cantidades de dinero de las cuentas del sistema, sin posibilidad de seguir alimentando a los partidos del sistema, sin posibilidad de prestar dinero en condiciones de usura. Los bancos tendrían que cerrar.
Esta fundación no caería en los errores actuales, jamás prestaría dinero, ni subvencionaría, ni apoyaría al capitalismo o sus secuaces. Sólo se permitiría ayudar a las empresas socialmente responsables, como tampoco podría olvidarse de las familias.

Otras ideas más viables, puede venir por parte de la Administración. El apoyo de esta a las empresas sociales no es despreciable. Sabemos que la Administración concede subvenciones, exenciones fiscales, e incluso contrata empresas para crear infraestructuras. No está demás conceder prioridad a las empresas socialmente justas frente a las capitalistas.
También debe tenerse en cuenta que un escollo importante para las cooperativas es su propia creación. Es necesario por ejemplo constituir unos estatutos, y un cuerpo ejecutivo. Me parecería una ayuda importante que la Administración concediera ayudas en forma de especialistas. Es decir, ofrecer una serie de profesionales de cada sector para facilitar la creación de la empresa, pero a cuenta de la Administración. Al menos durante seis meses y luego dar rienda suelta a la propia empresa.

Sobre la propia empresa, creo preciso reseñar que el sistema cooperativo es más justo que el capitalista, pero no creo que por ello deban desaparecer otras formas empresariales. Todo lo contrario, las empresas socialmente justas –cooperativas, empresas familiares, empresas de autónomos, etc- Deben tomar la determinación de publicitarse como socialmente justas. De forma que el consumidor sepa exactamente como funcionan las empresas socialmente responsables frente al resto.
Otras posibilidades de crecimiento vienen definidas por la creación de cooperativas de segundo grado, conversión de las empresas capitalistas a cooperativas, etc.

Nacionalsindicalista:

En primer lugar, si las empresas se establecen respetando la máxima de la Autogestión, no veo porqué unas empresas deben ser favorecidas frente a otras. Creo que todas pueden caber en un mismo Mercado sin problema alguno.

En cuanto a que una familiar produce más que una cooperativa permite que tenga serias dudas, hay cooperativas muy grandes –FAGOR tiene más de 60.000 socios-.

Y sobre MONDRAGÓN, aunque Vascongadas esté regida por separatistas, e incluso sean sector mayoritario en algunas empresas no es motivo alguno para condenar a toda una empresa, ni mucho menos a todas las cooperativas. No puede generalizarse.

Finalmente, como he dicho muchas veces, podremos perder cien veces las elecciones pero con ganar una vez, será suficiente.

Un saludo a todos, Feliz Navidad.

26 Diciembre 2007 | 12:02 AM

Nacionalsindicalista

Nacionalsindicalista dijo

Fagor pertenece a Mondragón, que a su vez está fundada por el clero (ese mismo clero al que se critica desde éste mismo blog, esos son los fundadores de Mondragón) con eso te puedes imaginar como funciona (¿porqué a esas empresas ETA no las chantajea?) estimado camarada, deberías informarte sobre el funcionamiento de dichas cooperativas,
yo personalmente que soy empresario con 7 empleados y que conozco perfectamente la economía capitalista se de que hablo, por eso más que me pese pongo tantas pegas al Nacionalsindicalismo por la dificultad que entraña su puesta en marcha y su competitividad dentro de un mundo capitalista, España no puede estar aislada como Cuba,,,,,,,,,,,, piensa en como las otras naciones capitalistas nos ahogarian hasta que nos muriesemos de hambre y nos colgaran a los falangistas de la plaza publica por hacer esperimentos economicos.............

26 Diciembre 2007 | 10:39 PM

NACHO TOLEDANO

NACHO TOLEDANO dijo

NACIONALSINDICALISTA:

No comprendo tu nick si manifiestas las dudas que dices tener. Pareces creer en todo menos en la viabilidad del capitalismo. Lo único que el Camarada Corocatto y el Camarada Santiago LC están haciendo es POLEMIZAR sobre las formas autogestionarias de gestión de la empresa que propugna el falangismo. También se ha hablado, y muy bien, del papel que, eventualmente, desempeñarían nuestros Sindicatos en nestro hipotético Estado Sindical. Y es que, al contrario de lo que manifestas, no se trata de "hacer experimentos", sino de ofrecer al pueblo español un puñado de medidas económicas claras que, al día de hoy, se están redefiniendo.

La Cooperativa Mondragón, en lo que tiene de posición alternativa al viejo capitalismo empresarial, puede ser estudiada, sin ningún tipo de complejos, por los falangistas. Todo menos cerrar los ojos o acusarla, sin más, de colaboración con el nacionalismo intransigente. Yo, desde luego, soy partidario de analizar detalladamente este tipo de iniciativas, y aprovecharlas en lo que valen.

Un abrazo AE.

27 Diciembre 2007 | 07:41 AM

Coroccato

Coroccato dijo

A parte de que Mondragón es un ejemplo en toda regla de economía social, debe acudirse también a otras muchas empresas de gran nivel. Un ejemplo también muy emblemático es es caso de ACOR, empresa dedicada al sector del azucar. Está empresa por la reconversión del sector del azucar ha cambiado su producción, y se va a dedicar a la producción e biodiesel. Esta empresa es un ejemplo clarísimo de la enorme flexibilidad de estas empresas y su capacidad productiva.
Muy alejada por tanto de los prejuicios y tópicos que recaen sobre estas empresas.
Repito que el hecho de que una empresa no se divida en acciones no es signo de ser una empresa incapaz.
Y en cuanto a Mondragón, ha lo ha dicho todo Nacho, yo añado que por mucho que en Vascongadas o Cataluña existan elementos separatistas. Hay una realidad aplastante en todo esto: son regiones que nos llevan años luz en materia de economía social. Y eso se nota en su economía y en su estabilidad social.

27 Diciembre 2007 | 09:11 AM

Juan Ramón

Juan Ramón dijo

Hace ya algunos años, alguien tuvo la ocurrencia de afirmar que a lo que más se parecía el futuro Estado Nacional-sindicalista era a un huevo de pato, provocando la esperada carcajada entre sus camaradas. Es una lástima que la imagen resulte tan risible pues, con el paso del tiempo, sigue siendo válida.

La gran paradoja de la concepción falangista consiste en propugnar al mismo tiempo un Estado fuerte pero en cuyo seno el ejercicio de la libertad individual resulte garantizada. Y en todos los ámbitos de la actividad humana: desde la individual a la política y la económica. Este original planteamiento ha promovido tanto el interés de los elementos derechistas y fascistas (con quienes compartimos la convicción sobre la necesidad de un Estado situado por encima de los intereses egoístas particulares), como de elementos izquierdistas y anarquistas (con quienes compartimos la pasión por la libertad).

Si atendemos a que la solución joseantoniana para la situación de postración y decadencia de España pasa necesariamente por la unidad entre sus hombres (amén de sus tierras y clases), esta eventual simpatía de grupos polarizados en los dos espectros clásicos de la política aporta una sólida certeza de encontrarnos en el buen camino.

El Estado que propugnamos responde en nuestra imagen hilarante y en primer lugar a la cáscara del huevo. Su función básica es la de preservar lo interior de las amenazas procedentes del entorno, garantizar su seguridad y protección. Cumple, además, la tarea de hacer percibir un marco delimitado, concreto y casi físico, que demarca las lindes de la actividad que se produce en su seno. El Estado Nacional-sindicalista que propugnamos es un Estado “fuerte”, que también tiene encomendadas (como la superficie calcárea del huevo de pato). Hacia fuera, es responsable de mantener Una Patria Grande y Libre. Es decir, reclamar y garantizar el puesto que corresponde a España en el concurso de las naciones, su dignidad y su derecho. Hacia adentro, le compete aportar todos los elementos necesarios para hacer efectivos los principios fundamentales que constituyen la personalidad o el “ethos” del Estado falangista: dignidad humana, libertad y justicia social. El Estado se concibe por tanto -en este segundo nivel- como un auxiliar antes que un tirano, por más que un auxiliar eficiente, serio y confiable.

Pero dentro de esta sólida estructura del Estado-cáscara o corteza se encuentra aquello que es preciso proteger, aquello que es preciso apoyar en su desarrollo. Es el Estado-sociedad. Corresponde al contenido acuoso, inconsistente, resbaladizo e informe de la yema y la clara. Elementos que, dejados a su natural evolución, han de dar como resultado el desencadenamiento de un proceso biológico que culmine en una nueva vida. Aquí, lo esencial es no interferir en dicho proceso, permitir que cada elemento cumpla su función con arreglo al plan preestablecido que conduce a la feliz finalización; no forzar un desarrollo que ya de por sí aporta sus frutos sin necesidad de ordenarlo a nuestro antojo. Afirmar ante todo la libertad, a condición de no servirse de tal libertad para abortar el proyecto al que sirve todo el proceso.

En el Estado falangista, el interior del huevo representa al conjunto de los españoles, declarados libres, dignos e íntegros en cuanto portadores de valores eternos. Como compete a la tradición que hemos heredado, entendemos que el mayor potencial de los hombres y mujeres de España radica en la ordenación de esa libertad a las necesidades de un proyecto nacional en aras de un bien común: el logro de una Patria más libre y más justa. Pero, como en el mundo natural u orgánico, el éxito de todo el proyecto reside en que los elementos básicos que lo protagonizan, los españoles, cuenten con la posibilidad de actuar en libertad según la función o la fase del proyecto en la que están llamados a intervenir. Cohibir esa libertad, regularla si no es en bien de una mayor dignidad y justicia social, es inocular al conjunto el virus de la esclerosis, de la petrificación, de la rigidez que conduce a parálisis y finalmente a la muerte de todo organismo vivo: como un huevo de pato o como la sociedad misma.

La gran aportación de la Falange al universo de las ideas consiste, precisamente, en esa idea del proyecto. En un huevo, tanto la coraza externa como el caldo biológico de su interior responden a una finalidad idéntica y trabajan solidariamente para lograrla. En el Estado Nacional-sindicalista ocurre lo mismo: todo está programado para dar cumplimiento al proyecto. Nuestra función parece radicar, entonces, en delinear claramente los fines del proyecto (hemos gastado demasiado tiempo en discutir sobre los fundamentos, sin llegar más que a un acuerdo básico) y en establecer cuáles han de ser las relaciones correctas entre el estado-duro (externo) y el estado-blando (interno), a fin de que actúen de una manera coherente y coordinada.

27 Diciembre 2007 | 11:13 AM

falangesierrayavila

falangesierrayavila dijo

JUAN RAMÓN:

Bienvenido a nuestro Blog. Siempre es una alegría contar con tus opiniones por aquí. Desde luego, no podemos decir que nos importen "un huevo de pato", ya que nos importan mucho. Un saludo enorme, Camarada y sin embargo vecino. Esperamos verte pronto AE.

27 Diciembre 2007 | 02:08 PM

Nacionalsindicalista

Nacionalsindicalista dijo

Nacho: mi nick no es accidental ni una incongruencia, el estudio del nacionalsindicalismo y su aplicación practica frente al capitalismo es una de mis principales preocupaciones, como empresario pongo de ejemplo mi empresa (pongamos que es España) en competencia con otras similares (digamos el resto del mundo) y hacer participes a mis empleados de la producción ), cuando he intentado sindicalizarla y hacer participe a mis compañeros de trabajo (empleados) me he dado cuenta de que una sociedad como la Española individualista y que huye de los problemas y de las responsabilidades es bastante difícil que nuestra ideología salga adelante, la gente simplemente pasa, prefiere que tú te rompas la cabeza en llevar la empresa y ellos cuando suena el pito salir corriendo a ver el fútbol o tomarse un cubata,aunque ganen un poco menos de dinero. Nosotros los Falangistas seriamos capaces de renunciar a nuestro aburguesamiento por un proyecto nacional fuerte de justicia social, pero el 90 % de los ciudadanos ni se lo plantean... En fin si planteo dudas es porque creo que hay que encontrar un discurso coherente para nuestra ideología que sea viable al 99% y no hacer demagogia barata y sin fundamento .... Jorge Garrido en su libro ha hecho un análisis de los diferentes escritos sobre el nacionalsindicalismo y las ideologías "similares" pero carece de experiencia vital para saber nada de como funciona la economía real, ha sido muy valiente al intentarlo pero ha sido un intento fallido que carece totalmente de rigor y de fundamento practico, el sistema Nacionalsindicalista propuesto por Garrido hace aguas por miles de sitio, de todas maneras recomiendo su lectura por su valor recopilatorio sobre la materia,,, en fin si tengo dudas es porque el tema me preocupa, es la parte de nuestra ideología menos desarrollada y donde he visto más disparidad de criterios entre los camaradas sobre su aplicación en la vida real...un abrazo

28 Diciembre 2007 | 12:34 AM

NACHO TOLEDANO

NACHO TOLEDANO dijo

NACIONALSINDICALISTA:

Tienes toda la razón. Nuestras dudas deben orientarse hacia la búsqueda de soluciones doctrinales. Simplificar estas cuestiones y, al mismo tiempo, clarificar las opciones económicas que estamos ofreciendo a la sociedad española. Por eso son tan buenos estos debates: nos ofrecen ideas para, posteriormente, poder obtener las debidas conclusiones teóricas. Un abrazo AE, y perdóname si te he parecido un poco brusco. Lo que ocurre es que apenas tengo tiempo de sentarme delante del ordenador y contestar de manera calmada.

28 Diciembre 2007 | 02:04 AM

NACHO TOLEDANO

NACHO TOLEDANO dijo

JUAN RAMÓN:

Interesantísimo tu comentario, el cual viene a exponder -de forma coherente y sistematizada- la opinión que el común de los falangistas tenemos sobre el papel del Estado que estamos propugnando. Y es que existe la sólida creencia entre nosotros acerca de la idea de un Estado "fuerte" en algunos puntos de naturaleza ESENCIALÍSIMA, pero "flexible" en el desenvolvimiento interno de los distintos elementos sociales. El gran problema teórico del falangismo se encuentra, precisamente, en la delimitación de ambos campos de acción política.

El Estado ordena las grandes líneas de la política española, externa (relaciones exteriores) e interna (garantía de la unidad nacional, fijación de un sistema educativo homogéneo, corrección de desigualdades sociales injustas y un largo etécetera). Fuera de estos grandes temas, el protagonismo interno (el desarrollo de nuestra vida social y económica) corresponde a los distintos elementos que componen la Sociedad Española. Básicamente, a los Municipos (plenamente autónomos) y a los Sindicatos (verdaderos ejes rectores de la economía nacional). En este punto, la función del Estado debería limitarse a garantizar el funcionamiento libre de estos organismos sociales. Porque, garantizando el funcionamiento libre de estos entes, estamos garantizando el desenvolvimiento en libertad de los ciudadanos españoles.

De esta forma, el Estado falangista viene a completar la tarea iniciada por el liberalismo en el Siglo XIX: no sólo enuncia derechos y libertades (como hacía el constitucionalismo clásico), sino que viene a hacerlas efectivas: a PROFUNDIZAR en esos derechos y libertades. El Estado puede realizar esta tarea de una forma muy sencilla: garantizando la libertad de estas instituciones políticas.

Un abrazo enorme Juan Ramón.

28 Diciembre 2007 | 02:16 AM

SantiagoLC

SantiagoLC dijo

Nacho:

El comentario último y en toda sus integridad que has hecho a colación de las palabras de Juan Ramón es perfecto. Tiene mucha miga.Es el corolario adecuado. No se puede explicar mejor. También me ha gustado el comentario de Juan Ramón. Es una referencia clara al mitín del Mercantil de JA en el 35 y me ha hecho recordar por la referencia al Estado-Sociedad a los artículos en el Alcazar y charlas del Dr. Adsuara en la Tribuna Jose Antonio a primeros de los 80 (en Hileras y con Diego de reciente Jefe nacional). Adsuara defendía el personalismo de Mounier como idea asumible y derivada de los textos de JA y en el que el hombre como individuo social y animal racional, cuanto más social y racional sea más se acerca a la Sociedad y cuanto más individual y animal más se aproximará al rebaño. La concepción que aporta Juan Ramón sobre la relación del individuo y el Estado en nuestra idea falangista la ha descrito muy bien con un ejemplo muy ilustrativo.

Por tanto, muy buenos los comentarios de Juan Ramón y Nacho.

28 Diciembre 2007 | 10:08 PM

NACHO TOLEDANO

NACHO TOLEDANO dijo

SANTIAGO LC:

Ante todo, desearte un MUY FELIZ 2.008, para tí y para todos los tuyos. Seguro que este año es tan interesante como el que se va.

Respecto al papel del Estado dentro del armazón ideológico nacionalsindicalista, lo cierto es que parece estar más definido o, al menos, ser fuente de menos polémica que el papel, por ejemplo, del Sindicato (o del de la organización de la Empresa).

Sin embargo, si definimos correctamente el papel del estado, debiera ser fácil llegar a la delimitación del papel del Sindicato dentro de la España que queremos. Y no te digo que tal vez no sea la posición correcta. Definir el concepto de Estado y, una vez claro, definir las funciones de los entes intermedios de contenido esencial: Sindcato y Municipio.

Desde luego, y partiéndose de dónde se parta, eso es lo que estamos intentando seriamente. Un abrazo AE.

31 Diciembre 2007 | 11:48 AM

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