Nuestros amigos, los comunistas de la Sierra, no dejan de darnos agradables sorpresas. En el Blog del PCE de Collado Villalba, puede leerse la siguiente "perla":

Sin duda alguna, la presión social y la devaluación de la institución monarquica están probocando la debilidad del Estado para evitar hechos como los ocurridos ayer. Con motivaciones diferentes, los distintos sectores republicanos ven como su mensaje de superación del modelo constitucional y sus propuestas de democracia participativa están teniendo muy buena aceptación entre la ciudadanía. Ver ayer a la monarquía en llamas fue sin duda la representación metafórica de nuestro futuro: la instauración de la III República.

Como podemos leer -con faltas de ortografía incluídas- los comunistas serranos interpretan la quema de los borbónicos caretos como un síntoma de "debilidad del Estado", que no puede evitar hechos como estos. La verdad es que extrañamos sus larguísimos Comunicados de "Condena a la Violencia" y demás monsergas (como los que nos endiñaron con ocasión de las Fiestas de Alcalá de Henares). Este tipo de rechazo a las actuaciones violentas también se ha echado de menos en el ataque a la Caseta del PP en las Fiestas de Alcorcón. Debe ser que existen dos clases de violencia: la que el Estado no puede evitar (como la de la foto) y la que sí. Los comportamientos políticos hipócritas conducen a estas paradojas (decir que se está en contra de la violencia y, al mismo tiempo, amparar skins y sharperos y ver con simpatía el uso de la gasolina para estos fines). Suma y sigue de una conducta política insostenible e impresentable.