La Comisión Europea estimó ayer que la incertidumbre por la que han
atravesado este verano los mercados financieros debido a la crisis de
las hipotecas subprime en Estados Unidos no debe causar "preocupaciones
inmediatas" sobre el crecimiento y el desarrollo económico, aunque los
efectos se verán el próximo 11 de septiembre, cuando Bruselas
presentará su informe intermedio de previsiones económicas.

El portavoz de la Comisión, Johanes Laitenberger, señaló en
rueda de prensa que, según el análisis del Ejecutivo comunitario, no se
prevé que el crecimiento económico en Europa se vea "seriamente
afectado por esta situación", que "ha demostrado la existencia de un
sistema de control de intervención que funciona". Este miércoles tuvo
lugar la primera reunión del colegio de comisarios después de la pausa
de agosto y entre los puntos de información tomó la palabra el
responsable de Asuntos Económicos y Monetarios, Joaquín Almunia, que
hizo a sus colegas un resumen de las últimas evoluciones financieras.

Su portavoz, Amelia Torres, se remitió a las estimaciones que
hizo Laitenberger y afirmó que aún es "demasiado pronto" para analizar
el impacto de la crisis sobre el crecimiento de la UE, que quizá pueda
conocerse el próximo 11 de septiembre, cuando Almunia presentará las
previsiones económicas intermedias. La reunión de los comisarios de
ayer también contó con una nota escrita del comisario de Mercado
Interior, Charlie McCreevy, ausente del encuentro, en la que reiteró su
intención de evaluar "más en detalle" la calificación que algunas
agencias otorgaron a "algunos jugadores de los mercados financieros" y
que Bruselas sospecha que no se ciñeron a la realidad de la situación.
Laitenberger añadió que McCreevy está también a la espera de conocer
las conclusiones de la revisión del código de conducta por el que se
autorregulan las agencias de calificación y que a lo largo de
septiembre se reunirá con los reguladores europeos para escuchar su
opinión.