Ante el revuelo originado por los comentarios de nuestro Blog relativos a la continuidad de Diego Márquez al frente de FE-JONS, diremos que tan sólo nos hemos limitado a dar de forma sincera-desde el falangismo y para el falangismo- una OPINIÓN libre, serena y responsable de este hecho político de especial importancia. Entendemos que es muy curiosa la idea de “opinión libre” que tienen algunos. Se trataría, esencialmente, de poder entrar a los Blogs y Foros de FE/LA FALANGE y, desde ellos, atacar de manera constante nuestra línea y nuestras actuaciones políticas. Basta un paseo por estos Blogs y Foros para apreciar lo mucho que nuestros Camaradas de FE-JONS cuidan de las formas en Blogs ajenos. Por esta razón, también podremos opinar nosotros de los demás, máxime cuando se trata de las actuaciones de las personas que ostentan la titularidad de las siglas históricas del Partido. Desde que un Juez decidió que correspondía al sector Márquez dicha titularidad (extremo éste muy discutible a la luz de los acontecimientos políticos y jurídicos que desembocaron en tal Sentencia), entendemos que todos los falangistas tienen no sólo el derecho, sino también la obligación moral, de controlar, supervisar, criticar y comentar cualquier circunstancia que afecte al desarrollo político de las siglas históricas. Y es que desde FE-JONS se nos satura con la idea de que estas siglas son la “casa común de todos los falangistas”, y que la única forma de unidad falangista es la integración de todos bajo las mismas. Esta idea -machaconamente repetida, creemos que a los efectos de justificar la falta de unidad ante sus propias bases- es absolutamente FALSA, sobre todo si se analizan las circunstancias que, en Marzo de 2.006, impidieron la integración de FE/LA FALANGE en FE-JONS: toda una batería de propuestas que, posteriormente, ni tan siquiera fueron debatidas o discutidas por los Responsables de FE-JONS. Sin embargo, y dentro de la hilaridad de esta afirmación de “casa común”, encontramos un “punto” de razón: las siglas históricas son el patrimonio moral de todos los falangistas y, por tanto, todos podemos opinar acerca de las mismas. Por eso, y desde aquí, creemos que la “elección” de Márquez es desastrosa para los próximos acontecimientos políticos nacionales; que mientras que el sector del Partido que apoya a Diego siga allí no existirá unidad falangista;que esta continuidad tan sólo obedece a una dilación de la solución del problema de la sucesión; que Márquez no manda en FE-JONS, sino que tan sólo constituye una cobertura para los actuales Responsables de la formación, que son los que, en realidad, dirigen el Partido; que la actual cúpula fejonera es una rémora para la unidad falangista, ya que se dedica -de forma permanente- a torpedear cualquier intento de unidad; que esta cúpula es directamente responsable de no haber llegado a una solución histórica de nuestra situación de desunión a lo largo de todo el 2.006; que no existe democracia interna de ninguna clase en esta formación, evitando cualquier sistema de control y debate; que toda la estrategia de FE-JONS se apoya en los Medios de difusión de la extrema derecha más rancia y patriotera (en concreto, y por ejemplo, INFONACIONAL); y que no existe desarrollo doctrinal válido (aunque sí serio) que venga a profundizar en una opción falangista para el Siglo XXI.Y ello opinamos sin ánimo de insulto o injuria gratuíta, sino a través de una reflexión responsable. Opinión y debate podrán ser siempre positivos si se ejercitan de manera serena y correcta.