LA MUERTE DEL FARY: EL NACIMIENTO DE UN ICONO CULTURAL.
Tenía esa gracia madrileña propia de los aledaños de Las Ventas. Antiguo taxista, había triunfado en la canción por méritos propios. Representaba la victoria de lo popular sobre lo sofisticado, de lo genuinamente "cañí" frente a esa España fría del europeísmo financiero. El Fary era "mucho Fary" y nos recordaba, constantemente, nuestra valiosa esencia popular: las características de esa España taurina y "musera" que no quiere dejarse matar por los dictados horteras de Bruselas. Descansa en paz, Fary. Muere el hombre, pero nace el mito. Se nos ha ido José Luis Cantero Rada "El Fary", pero conservamos el icono cultural del "torito bravo" o de su serie impagable "menudo es mi padre".
