Los alcaldes quieren elevar el IAE de los bancos y otras grandes empresas
El retraso de la prometida reforma de la financiación autonómica y local ha dejado descolocados a los alcaldes, que contaban ya con nuevas fuentes de ingresos. Las elecciones municipales se acercan –su cita es el 27 de mayo– y, mientras, las promesas oficiales de incremento de recursos parecen desvanecerse con el atraso definitivo de la nueva ley de Haciendas Locales.

La Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) quiere evitar que las dilaciones de esta reforma (estudiada ya en el último Gobierno del PP) supongan una congelación de los ingresos de los entes locales. Y ha planteado ya al vicepresidente Económico, Pedro Solbes, algunas medidas aisladas para lograr un aumento de los recursos financieros de los entes municipales. Entre estas propuestas, se encuentra la de conceder a los alcaldes poder para reducir o elevar el Impuesto sobre Actividades Económicas de las empresas.

El texto de la propuesta supondría la entrega de poder de los ayuntamientos para “aplicar, sobre las cuotas mínimas municipales establecidas en la tarifa del IAE, un coeficiente corrector económico municipal que no podrá ser inferior a 0,5 ni superior a 3. Dicho coeficiente podrá ser diferente para cada una de las actividades establecidas en las tarifas”. Es decir, que la aplicación del coeficiente podría suponer, en algún caso, una rebaja a la mitad de la tarifa, pero también contempla multiplicar hasta por tres el impuesto. Las fuentes locales consultadas han reconocido que la verdadera finalidad de la propuesta es el incremento de los recursos, lo que haría difícil una rebaja del impuesto.

Dicho coeficiente funcionaría de modo similar a otro, ya incluido en el IAE, llamado de situación, que diferencia los negocios según su ubicación concreta en el municipio. Así, según la categoría de la calle en la que se encuentre la empresa se aplica a la cuota del impuesto un multiplicador de entre 0,4 y 3,8. De acuerdo con el planteamiento de la FEMP, el coeficiente de situación y el nuevo coeficiente corrector económico municipal se acumularían.

No es el único recargo que tiene el IAE. La ley de Haciendas Locales prevé que la cuota municipal resultante de aplicar las tarifas del impuesto se incremente entre un 29% y un 35%, en función del importe neto de la cifra de negocio –conocido como coeficiente de ponderación–.

Para defender su propuesta, la FEMP argumenta la escasa capacidad de crecimiento de los recursos de los ayuntamientos con el sistema de financiación vigente. El retraso de la reforma puede colocar en una situación complicada a muchos municipios, que tampoco quieren seguir tirando del recurso del suelo y el sector inmobiliario, sobre todo en el actual contexto de continuas denuncias de fraude y corrupción. Así, el único camino que les queda a las corporaciones es seguir creando tasas por diversos conceptos, como la que funciona ya en algunos municipios que grava a los cajeros automáticos de las entidades financieras. El IAE lo pagan el 8% de las empresas, aquellas cuya facturación supera el millón de euros, y las mismas que soportan el 85% de la recaudación del Impuesto sobre Sociedades. Las pymes están exentas del IAE desde la reforma introducida en 2003 por el Gobierno de Aznar.