Según datos expuestos por "LA RAZÓN", SEIS DE CADA DIEZ DELITOS EN LA COMUNIDAD DE MADRID SON COMETIDOS POR EXTRANJEROS. De esta forma, estos angelitos integrados forman el 40% de la población reclusa a fecha de hoy.
En los primeros seis meses del año, en la Capital y las ciudades donde está desplegado el Cuerpo Nacional de Policía se cometieron 187.415 delitos y faltas, trescientas menos que en el mismo periodo del año anterior pero una cantidad, en cualquier caso, de hechos delictivos muy superior a la de los perpetrados en la segunda autonomía española más azotada por la criminalidad, la Comunidad Valenciana, en la que se registraron casi 88.000.
Pero no sólo la notable cantidad de crímenes que se cometen en sus calles hace diferente a Madrid del resto de autonomías. Según fuentes de este cuerpo policial «los datos de que disponemos vienen demostrando que algo más del 60 por ciento de los delitos son cometidos por delincuentes de nacionalidad española, y el otro treinta o cuarenta por ciento restante por foráneos». Sin embargo, en la Comunidad de Madrid, esta tendencia se invierte ya que la riqueza de la región actúa como un poderoso imán para los extranjeros. En la Comunidad de Madrid, y según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), viven algo más de 695.000 extranjeros, aunque el recuento de los ayuntamientos eleva tal cantidad hasta los 947.000, según los datos del Gobierno de Esperanza Aguirre. Una importante colonia en la que se ha infiltrado también un notable grupo de delincuentes, sin que ello suponga, como se encargan de remarcar otras fuentes del cuerpo, que la inmigración sea el motivo último del repunte de la criminalidad de los últimos años. «Los extranjeros vienen, en su gran mayoría, a trabajar. Luego están los criminales, que comparten la nacionalidad pero que recalan en España para delinquir por otros motivos como la laxitud de las leyes nacionales o la bondades del sistema penitenciario, que hacen mucho más llevadera y corta su estancia en prisión que en sus países de origen en el hipotético caso de que los detengamos», añaden las citadas fuentes antes de aclarar que un porcentaje tan elevado de delitos no conlleva necesariamente igual cantidad de delincuentes, «que para algo existen los multirreincidentes», comentan con cierta sorna.
En los últimos años, las cárceles madrileñas han empezado a reflejar esta realidad delincuencial. A mediados de marzo, en los centros penitenciarios de la comunidad había encerrados 2.843 delincuentes extranjeros, que representan casi el 40 por ciento del total de la población reclusa madrileña. Sin embargo, tal porcentaje no refleja la realidad de los criminales que operan en Madrid y han sido detenidos. Ante la falta de espacio que hay en los establecimientos -algunos, como el de Soto del Real, tienen tras sus barrotes casi al doble de presos de los que su capacidad teórica permite-, muchos de los convictos extranjeros son enviados a Castilla y León, donde hay grandes establecimientos con plazas libres. «Allí, los índices de delitos son más bajos. Y como muchos de los presidiarios de fuera no tienen nada en España y no es necesario mantenerlos cerca de sus familias, se les envía allí, que es donde queda espacio».
Paradojas de la vida, la misma riqueza que atrae a los malhechores a la región -porque ya no es sólo la capital la que soporta las consecuencias de la delincuencia- es la que «ahuyenta» a los agentes del Cuerpo Nacional de Policía. El elevado nivel de vida y los no menos altos índices de criminalidad empujan a los agentes a buscar destinos más cómodos y en los que puedan llegar a fin de mes con su sueldo.
El constante ir y venir de agentes no ha mermado, sin embargo, la eficacia de este cuerpo. En el tercer trimestre del año, según datos facilitados por el Gobierno, se tuvo conocimiento de 40.932 delitos en la región, de los que el 28,2 por ciento, 11.566, fueron esclarecidos aunque no sólo por la Policía sino también por la Guardia Civil. En el mismo periodo del año pasado, el porcentaje se situó en el 27,1 por ciento. Aunque la evolución de la variable es positiva, todavía está muy lejos del 36,1 por ciento que arroja la media española.
En términos absolutos, se practicaron 9.921 detenciones, frente a las 9.650 del año anterior.
INTERESANTES CIFRAS A TENER MUY EN CUENTA EN ÉPOCA ELECTORAL. LOS EXTRANJEROS ILEGALES DEBEN SALIR DE ESPAÑA YA.

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